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El Gobierno insiste en que la reforma laboral no vulnera derechos 

El secretario de Trabajo de la Nación, Julio Cordero, defendió este jueves la reforma laboral que impulsa el Gobierno nacional, afirmando con énfasis que el proyecto no elimina “ningún derecho esencial” para los trabajadores. La declaración fue formulada durante una entrevista, y llega en medio de la tensión con la Confederación General del Trabajo (CGT).

Cordero consideró que la intención de convocar a un paro nacional desde la central sindical estaría “mal vista” por la sociedad, y subrayó que la iniciativa oficialista busca ordenar el sistema laboral sin recortar garantías fundamentales. Aunque no entró en detalles de cada punto del proyecto, reafirmó que no se quitarán derechos básicos conquistados por los trabajadores y defendió la discusión parlamentaria en curso.

La reforma laboral, que se encuentra en debate en el Congreso, ha generado críticas de sectores sindicales y de la oposición, que advierten sobre posibles retrocesos en condiciones laborales. Cordero rechazó esas versiones y sostuvo que el foco del Ejecutivo es generar empleo formal y promover un marco jurídico más claro para empleadores y trabajadores.

El funcionario remarcó que, si bien existen discrepancias internas en algunos gremios, también hay sectores del movimiento obrero que observan con interés las propuestas del Gobierno. En ese contexto, llamó a los representantes sindicales a evaluar “lo que está pidiendo la sociedad”, en referencia a la situación del empleo en el país.

En defensa de la reforma laboralJulio Cordero, puso el foco en los cambios vinculados al régimen de vacaciones y buscó descomprimir temores sobre una posible quita de derechos. Según explicó, la iniciativa habilita a los trabajadores a dividir el período de descanso anual, en línea con nuevas dinámicas laborales y generacionales, y no obliga a tomar los días de vacaciones de manera continua.

En ese marco, Cordero sostuvo que los jóvenes ya no priorizan licencias extensas y que el esquema propuesto apunta a dar mayor flexibilidad sin afectar derechos adquiridos. «Los jóvenes ya no se quieren ir de vacaciones 35 días», aseguró. Además, remarcó que el aguinaldo no forma parte de los puntos en discusión y que su pago se mantiene sin modificaciones dentro del proyecto.

Mientras la Confederación General del Trabajo convoca a su consejo directivo para este viernes en su sede de Azopardo, varios gremios ya avanzan con acciones propias para expresar su rechazo. En Córdoba y Rosario está prevista la realización de marchas, encabezadas por sectores como la Unión Obrera Metalúrgica (UOM) y los Aceiteros, con la intención de presionar en contra del proyecto oficial.

En paralelo, las centrales de las CTA anunciaron un paro nacional con movilización para el día en que la reforma sea tratada en el Senado, en lo que consideran una herramienta clave de protesta. Voceros de esos sindicatos sostienen que la reforma representa un ataque a derechos laborales y llaman a “estar en la calle” hasta que no haya certezas sobre el contenido final del texto.

Dentro de la CGT persisten las tensiones internas. Algunos sectores plantean que la estrategia de diálogo con autoridades provinciales y con el Ejecutivo no ha dado frutos, al no haber logrado acuerdos concretos para moderar el proyecto. Esto ha impulsado a varios gremios a proponer que la central adopte medidas más contundentes, incluido un paro general, aunque la definición oficial aún está en discusión entre los dirigentes cegetistas.

La convocatoria de este viernes busca justamente dirimir esa disyuntiva: mantener una postura de negociación o activar una respuesta más directa frente al debate legislativo que se avecina en el Congreso. La reforma laboral está programada para comenzar a tratarse en las sesiones extraordinarias, y el calendario sindical se va ajustando a ese ritmo de conflicto creciente.