Argentina y Estados Unidos firmaron un acuerdo comercial que busca profundizar la cooperación bilateral en materia de comercio e inversión.
El anuncio realizado por la Casa Blanca se enmarca en una “alianza estratégica basada en valores democráticos compartidos y una visión común de libre empresa, iniciativa privada y mercados abiertos”.
El entendimiento fue gestado entre las administraciones de Donald Trump y Javier Milei, y abarca diversos puntos cruciales que aspiran a reconfigurar el panorama económico entre ambas naciones.
El acuerdo incluye números ejes, como reducción de aranceles para industrias claves, alineamiento de estándares, fortalecimiento de protección de propiedad intelectual, y un compromiso para promover un comercio recíproco.
Todos, según el acuerdo marco, orientadas a “impulsar el crecimiento a largo plazo, ampliar las oportunidades y crear un entorno transparente”.
Aranceles
Uno de los pilares fundamentales del acuerdo es la apertura recíproca de mercados para productos clave. Argentina otorgará acceso preferencial a los mercados estadounidenses para exportaciones de bienes que incluyen medicamentos, productos químicos, maquinaria, productos de tecnología de la información, dispositivos médicos, vehículos automotores y una variada gama de productos agrícolas. A cambio, Estados Unidos eliminará aranceles recíprocos sobre ciertos recursos naturales no disponibles y artículos no patentados para uso farmacéutico. Ambos países también se comprometieron a mejorar las condiciones de acceso bilateral para la carne vacuna.
Propiedad intelectual
La Argentina se compromete a elevar sus estándares en el fortalecimiento de protección de propiedad intelectual, reforzando la aplicación de la ley contra la falsificación y la piratería, incluso en el entorno digital, armonizándola su régimen en esta materia con las normas internacionales.
Para ello, el Gobierno deberá enviar al Congreso la ratificación del Tratado de Cooperación en materia de Patentes (PCT) antes del 30 de abril de 2026. De cara al 2027, se prevé la adhesión al Sistema de Madrid para el Registro Internacional de Marcas, al Tratado sobre el Derecho de Patentes (PLT) y al convenio de la Unión Internacional para la Protección de las Obtenciones Vegetales.
Además, se derogarán resoluciones conjuntas previas que limitaban los requisitos para obtener patentes y se implementará un régimen de protección de datos similar al Tratado de Libre Comercio de América del Norte. Asimismo, se prevé la creación de estrategias nacionales y estadísticas trimestrales para combatir el tráfico de bienes falsificados.
Acceso a los mercados agrícolas
En este punto, el primer borrador resalta que la Argentina abrió su mercado al ganado bovino vivo estadounidense, se comprometió a permitir el acceso de aves de corral estadounidenses en un año y acordó no restringir el acceso a productos que utilizan ciertas denominaciones para quesos y carnes. A su vez, simplificará los procesos de registro para carne de res, productos cárnicos, vísceras y productos porcinos de EE.UU., y no exigirá el registro de instalaciones para importaciones de lácteos estadounidenses. Ambos países colaborarán para abordar barreras no arancelarias que afectan el comercio de alimentos.
Trabajo
En el ámbito laboral, Argentina se alineará con los instrumentos de la Organización Internacional del Trabajo. Es por eso que se adoptará una prohibición estricta a la importación de bienes producidos con trabajo forzoso y considerará las determinaciones de las autoridades estadounidenses sobre aquellas entidades sancionadas bajo su legislación arancelaria.
En esa línea, se diseñará un plan de seis meses para erradicar el trabajo infantil en sectores específicos como la producción de ladrillos, algodón, ajo, uvas, aceitunas, tabaco y yerba mate, además del trabajo forzoso en la industria textil. Asimismo, se garantizará por ley el pago de salarios caídos y la reinstalación en casos de despidos injustificados por discriminación antisindical.
Medio Ambiente
El acuerdo firmado con los Estados Unidos exige el cumplimiento efectivo de las leyes ambientales y el fortalecimiento de las estructuras de gobernanza. Entre los compromisos que adoptó el país, se establecen medidas severas contra la tala ilegal y el tráfico ilícito de fauna y flora silvestre, tratándolo como un “delito transnacional grave”.
En ese marco, la Argentina aceptará el Acuerdo sobre Subvenciones a la Pesca de la Organización Mundial del Comercio y reformará sus subsidios para evitar la sobrecapacidad y la pesca excesiva. Además, se ratificará el Acuerdo sobre Medidas del Estado Rector del Puerto (PSMA) para combatir la pesca ilegal. También, se fomentará la recuperación de minerales críticos, como el reciclaje de baterías de iones de litio y chatarra electrónica.
Seguridad económica
Estados Unidos y Argentina se alinearán en materia de seguridad económica para combatir políticas y prácticas no mercantiles de otros países y a armonizar sus enfoques en control de exportaciones, seguridad de inversiones y evasión arancelaria.
Ambos países coordinarán acciones para proteger su seguridad nacional frente a prácticas no mercantiles de terceros estados. Entre los puntos, se comprende armonizar las listas de tecnologías sensibles y se compartirá información para evitar que empresas locales eludan las sanciones impuestas por Estados Unidos.
Igualmente, la Argentina se compromete a utilizar proveedores de tecnología de comunicación que no comprometan la seguridad ni la propiedad intelectual, y se abstendrá de comprar reactores nucleares, barras de combustible o uranio enriquecido a países no alineados. Además, se explorará un mecanismo de revisión de inversiones extranjeras por riesgos de seguridad nacional.
Oportunidades comerciales
Argentina y Estados Unidos cooperarán para facilitar la inversión y el comercio de minerales críticos, además de trabajar para estabilizar el comercio mundial de soja. Argentina firmó, a la vez, un acuerdo con Estados Unidos por los minerales críticos, el cual facilitará la inversión estadounidense en la exploración y procesamiento de litio y cobre, priorizando a EE.UU. como socio estratégico. Esos proyectos se beneficiarán a través del Régimen de Incentivo a las Grandes Inversiones.
Por otra parte, la Argentina reconocerá las aprobaciones de la Administración de Alimentos y Medicamentos estadounidense como evidencia suficiente para autorizar la comercialización de dispositivos médicos y productos farmacéuticos, fabricados en suelo norteamericano.
Subsidios
Como parte del acuerdo, el país se comprometió a abordar eventuales distorsiones ocasionadas por parte de las empresas estatales y las subvenciones industriales que puedan tener un impacto en la relación comercial bilateral.
Por lo tanto, las empresas del Estado deberán operar bajo consideraciones comerciales y no podrán discriminar contra bienes o servicios estadounidenses. Respecto de posibles privatizaciones, el Gobierno solo podrá otorgar asistencia no comercial o subsidios a empresas estatales de producción de bienes mientras estas se encuentren en proceso de privatización, conforme a la Ley de Bases. También, ante un pedido escrito de Estados Unidos la Argentina deberá informar sobre cualquier asistencia o subsidio a empresas manufactureras y tomar medidas para mitigar sus efectos distorsivos en el comercio bilateral.
