Una serie de conversaciones, planillas manuscritas, facturas y comprobantes de transferencias a las que accedió TN reconstruyen una presunta operatoria mediante la cual fondos de la Asociación del Fútbol Argentino (AFA), administrados en el exterior, habrían sido entregados en efectivo en la Argentina.
Según esa documentación, el dinero se habría canalizado a través de empresas supuestamente fantasma radicadas en Miami y luego distribuido localmente por un financista identificado como “Fiño”, con entregas que, en algunos casos, se hacían de manera insólita: en monopatín.
El eje del circuito estaría dado por pagos en efectivo por al menos 5.280.534 dólares que habría recibido Juan Pablo Beacon, abogado y hombre de máxima confianza de Pablo Toviggino, tesorero de la AFA. De acuerdo con la reconstrucción, esos fondos se habrían abonado en 26 entregas entre febrero y mayo de 2022, siempre en efectivo, tras acreditarse transferencias realizadas en el exterior.
Las conversaciones muestran escenas precisas. En un chat fechado el 7 de marzo de 2022, Beacon le escribe a un dirigente de la AFA para avisarle que “ya llegó la plata” y agrega que “Brian ya va para allá en monopatín”. La respuesta, siempre según la reconstrucción, es una risa y la confirmación de que lo espera. Meses después, el 28 de julio de 2022, otro intercambio vuelve a mencionar al “loco del monopatín” como quien saldría a concretar la entrega. “Perfecto”, responde el financista.
Según los mensajes y papeles analizados, el punto de partida del dinero estaba fuera del país. TourProdEnter, la firma de Javier Faroni que administraba cerca de 260 millones de dólares de la AFA en el exterior —provenientes del contrato con Adidas, partidos amistosos, AFA Play y otros ingresos—, habría girado casi 50 millones de dólares a cinco sociedades radicadas en Miami, hoy disueltas o inactivas. Una de ellas fue Dicetel Corp, que recibió alrededor de 4,8 millones de dólares.
Las facturas de Dicetel Corp describen supuestos servicios de “outsourcing y consultoría de procesos administrativos”, “capacitación en filosofía lean” y “gestión integral de payroll”. Están fechadas en febrero de 2022 y consignan como beneficiaria a la AFA, con domicilio en Viamonte 1366, Ciudad de Buenos Aires. Tras la emisión de esas facturas, TourProdEnter realizaba las transferencias a la cuenta de Dicetel.

El paso siguiente, según los chats, no implicaba que el dinero regresara formalmente al país. Allí aparece el financista conocido como “Fiño”, señalado como el puente entre Dicetel y Beacon. De acuerdo con los intercambios, “Fiño” sabía cuándo los fondos se acreditaban en la cuenta de la firma en Miami y, a partir de esa información, entregaba el equivalente en efectivo en la Argentina.
Un papel fechado en marzo de 2022 permite ver con detalle cómo se sacaban las cuentas. Allí se consigna que el 7 y el 9 de marzo TourProdEnter envió 930.000 dólares a Dicetel. De ese monto, el financista se quedaba con un 10% de comisión —unos 93.000 dólares— y el resto se iba entregando en distintos tramos. El documento detalla montos parciales, fechas y saldos pendientes, hasta llegar a cifras precisas sobre lo que aún quedaba por entregar.

Los lugares también se repiten. Parte de los pagos se habrían realizado en oficinas ubicadas en el centro porteño, en Lavalle al 1700. Desde allí, según los chats, “salían los monopatines” rumbo al destinatario final.
El financista “Fiño” aparece descripto como alguien que operaba desde una oficina en la Avenida Corrientes al 400, vinculada a una cooperativa de vivienda y créditos para el consumo, dedicada a préstamos y servicios financieros fuera del sistema bancario tradicional. Siempre según la documentación, se quedaba con un 10% de cada entrega.
El rol de Beacon es central en toda la trama. Abogado, con antecedentes laborales dentro de la AFA, es señalado en el ambiente como la mano derecha de Toviggino. “Beacon es Toviggino”, repiten dirigentes y representantes citados en la investigación. Los chats lo muestran solicitando facturas, enviando comprobantes de transferencias y confirmando la recepción de dinero en efectivo.
La documentación también lo vincula con el manejo de fondos de clubes. Central Córdoba de Santiago del Estero y Arsenal de Sarandí lo autorizaron a cobrar cheques y operar ante sociedades de bolsa.

En paralelo, aparece como receptor de millones de dólares en efectivo un año antes de que Malte SRL —firma de la que fue accionista— comprara una la mansión en Pilar atribuida al tesorero de la AFA, ladero de Claudio “Chiqui” Tapia.
Antes de que terminara 2023, Dicetel Corp fue disuelta. Lo que sigue sin estar documentado es el destino final del dinero. Los chats muestran quién cobraba, quién pagaba y cómo se calculaban las comisiones. Lo que aún no aparece con nombre y apellido es quién recibía finalmente esos dólares. Esa es la pregunta que atraviesa toda la investigación y que, por ahora, sigue sin respuesta./TN
