La investigación por la muerte de Eugenia Carril la joven de 18 años, hallada sin vida en un zanjón en la zona de 143 y 511, reveló datos sobre la actitud del sospechoso, Julio Cornelio Guerra Torres tras el hecho.
Según se pudo establecer, el hombre de 41 años y nacionalidad peruana, luego de atropellar y dejar abandonada a la víctima, se dirigió a su lugar de trabajo y cumplió con sus tareas habituales.
El conductor permaneció en su puesto laboral durante varias horas, mientras se iniciaba la investigación por el hallazgo del cuerpo de la estudiante.
Recién después de finalizar su jornada, y al verse cercado por el avance de las pesquisas, decidió presentarse ante las autoridades.
La entrega del hombre no fue un hecho aislado, sino el resultado del seguimiento de la DDI de La Plata. Los investigadores habían logrado identificar el vehículo involucrado a través del análisis de las cámaras de seguridad de la zona de San Carlos.
Fuentes judiciales confirmaron que «el conductor se presentó en la sede policial una vez que el personal policial ya había individualizado el auto». Ante la inminencia de su captura, el hombre de 41 años acudió a la dependencia policial junto a su abogado defensor.
El acusado quedó detenido bajo la imputación de «homicidio culposo agravado por la conducción de un vehículo automotor y por no haber socorrido a la víctima». El caso quedó radicado en la Unidad Funcional de Instrucción (UFI) N° 10 de La Plata.
La justicia busca determinar ahora si el hombre intentó borrar rastros del choque en el vehículo durante el tiempo que transcurrió entre el impacto y su presentación en la comisaría.
Por el momento, el sospechoso permanece bajo custodia mientras se aguardan nuevas pericias técnicas sobre el rodado secuestrado.
