Categorías
Noticias Política

Del mismo calibre. Mario Leito es «Chiqui» Tapia en Tucumán

En el marco de la investigación judicial sobre la AFA de «Chiqui» Tapia, donde la justicia tiene todas las pistas para llegar a la verdad, El club Atlético Tucumán confirmó que adhiere a la suspensión de la actividad deportiva entre el 5 y el 8 de marzo.

Defender a Tapia es lo mismo que defender a Cristina Kirchner. Tienen el mismo status moral. Son impresentables y dañinos, representantes de la degradación en la que puede caer el ser humano. Parar el fútbol para demostrar apoyo a un personaje despreciable por su comportamiento y su conducta es el signo de un país de escasa densidad moral. Los sinvergüenzas y delincuentes con poder son admirados por sectores bien diferenciados de la sociedad. Son los mismos que actúan con la idéntica lógica: hacerse del dinero con formas oscuras e inapropiadas.

Tapia al igual que Mario Leito sin plata y bienes no serían nadie. Necesitan objetos y bienes económicos para lograr entidad social. Para ser tenidos en cuenta. De lo contrario pasarían por la vida como dos «oscuros» personajes. Exhibir y hacer alarde de lo que tienen los hace visibles. Son personajes sin boato, con pretendida estirpe patricia. La jactancia es una conducta común en estos personajes.

A través de un comunicado oficial, Atlético Tucumán, expresó su apoyo a la AFA en el conflicto con la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA). El organismo fiscal denunció a autoridades de la entidad por cuestiones vinculadas a obligaciones tributarias. El caso está en la Cámara de Apelaciones. Presionar a la Justicia de esta forma termina siendo un acto burdo , violento y contrario a la organización institucional del país.

Esta decisión busca debilitar al poder judicial frente a un actor deportivo. Es un acto que imita el objetivo de las rebeliones y sediciones. Desconoce la división de poderes y el rol que cada uno tiene. Hay implícito una desobediencia judicial.

Ponen por encima del funcionamiento de las instituciones de la república la propia interpretación y el interés particular, cuando en realidad frente a un conflicto por la organización institucional que tiene el país se debe permitir que sea la justicia la que termine decidiendo a quién asiste la razón. No hay otra forma de resolverlo.

En este caso se pasaron por alto todas estas consideraciones legales e institucionales. Hay un apoyo explícito de Mario Leito a «Chiqui» Tapia independientemente de la legitimidad del personaje bajo investigación.