Momentos de extrema tensión se vivieron en las afueras del Congreso Nacional,donde se va a tratar la modificación de la Ley de Glaciares, cuando activistas pasaron por encima de la reja del Palacio Legislativo y se sentaron en inodoros en protesta. Hubo 12 detenidos y heridos.
El reclamo por parte de los activistas de Greenpeace se da en el marco del debate que este jueves se realizará en el Senado, donde se va a votar la modificación de dicha normativa.
A su vez, en medio del operativo de traslado, la Policía Federal también agredió a periodistas y detuvo a un camarógrafo del canal A24.

Ley de Glaciares: ¿Qué implica la reforma?
El Gobierno redefinirá la protección del ambiente periglacial para atraer proyectos vinculados a la megaminiería e hidrocarburos.
La Libertad Avanza (LLA) pretenderá modificar artículos claves que resguardan la importancia hídrica para brindarle mayor potestad a las provincias sobre sus propios recursos.
La Ley de Glaciares, promulgada en 2010, protege y conserva las zonas periglaciares como reservas estratégicas de agua, prohibiendo toda actividad que comprometa su integridad.
La propuesta del Gobierno, que ya tuvo media sanción en Diputados, redefine la protección del ambiente periglacial. Con el objetivo de atraer proyectos vinculados a la megaminiería e hidrocarburos, permite el avance del extractivismo sobre zonas protegidas como reservas de agua dulce.
Según explica Greenpeace, la iniciativa (presentada a instancias de gobernadores aliados al gobierno, de provincias con intereses en la industria minera) apunta a reducir la protección de los glaciares y del ambiente periglacial y delega en las provincias definiciones técnicas y administrativas que hoy funcionan como un piso mínimo común para todo el país.
La organización ecologista Greenpeace ya se había manifestado a principios de mes contra la iniciativa, con un cartel de 50 metros de largo con el mensaje: «El agua es un derecho, no se negocia».
Con relación al debate para modificar la Ley de Glaciares, Jésica Calcagno (periodista parlamentaria) le dijo a Crónica TV que «es una ley del 2010 que protege a los glaciares y las zonas donde nacen muchos ríos del país, por eso, hay muchas organizaciones ambientales que se oponen a esta modificación. Todo lo que se pierde de los glaciares no se recupera».
En tanto, la especialista en biodiversidad de Greenpeace Argentina, Agostina Rossi Serra, explicó: «La protección de los glaciares no es un simple tecnicismo legal, sino una decisión que impacta directamente en la seguridad hídrica de más de 7 millones de argentinos y argentinas. Reducir los estándares de protección actuales, lejos de ser un avance, representaría un retroceso peligroso que compromete el acceso al agua de las generaciones presentes y futuras».
Rossi Serra advirtió que «la reforma de la ley ignora y vulnera gravemente los compromisos tanto nacionales como internacionales asumidos por Argentina para enfrentar la crisis climática. No hay desarrollo posible si se recortan las bases de protección que garantizan seguridad hídrica y estabilidad para las comunidades y ecosistemas».
Finalmente, la organización ambiental cuestiona además que una decisión con semejante impacto ambiental se trate a las apuradas, en sesiones extraordinarias, sin un debate público y federal.
