El dólar arrancó marzo al alza. Luego de dos meses de tranquilidad cambiaria, explicada en parte por un contexto internacional que favoreció a las monedas emergentes, la escalada del conflicto en Medio Oriente provocó que el billete estadounidense se fortalezca a nivel global y el impacto se sintió también en el peso argentino. Sumado al reacomodamiento de tasas de interés a nivel local y una mayor demanda corporativa por giro de dividendos al exterior, los analistas esperan que este mes las cotizaciones estén marcadas por la volatilidad.
El lunes el tipo de cambio cerró a la baja, a pesar de que había iniciado el día con subas de $25. El dato llamó la atención: fue la única moneda emergente que se apreció contra el dólar. Sin embargo, ante la perspectiva de que la guerra en Irán dure más de lo que se creía inicialmente, el martes las cotizaciones se alinearon con la tendencia global y subieron.
