Si bien todavía falta un año y medio para las elecciones presidenciales del 2027, el peronismo bonaerense mantiene discusiones abiertas sobre la estrategia que debe llevar adelante. Además de definir candidatos, con el antecedente del desdoblamiento del año pasado ya se cuela en varias conversaciones la posibilidad de repetir el esquema.
Sucede también que el escenario tendrá una diferencia sustancial: el gobernador Axel Kicillofya no puede ser reelecto. Pero además, busca ser candidato a presidente. Esto divide al peronismo que también deberá definir si repite la estrategia política y electoral del 2025 o vuelve al formato de elecciones simultáneas.
Y en ese debate, quienes fueron -y serán- decisivos son los intendentes. La territorialidad fue central en la campaña del 2025 con los jefes comunales traccionando la boleta provincial. Ellos tampoco querían unir la elección local con la nacional, por temor a la avanzada libertaria.
Incluso algunos alcaldes kirchneristas tenían el mismo pensamiento, pese a que la directiva que bajaba desde la expresidenta Cristina Kirchner era que había que “combatir a Milei” todos juntos. Y en la previa a la elección que viene, se reeditará.
“Repetir el desdoblamiento va a depender de la estrategia, pero todavía es muy pronto”, indicó un intendente de la costa atlántica. Y remarcó: “Ahora tenemos que pensar en la supervivencia”.
En la misma línea, el alcalde peronista afirmó: “Hay que dar cada vez más respuestas con cada vez menos recursos. Todos los intendentes estamos en la misma”. Respecto de la posibilidad de separar las elecciones, expresó: “Es una herramienta, y hay que mirarla como tal. Un martillo no es ni bueno ni malo, según el uso que se le brinde”.
“Repetirlo por repetirlo no tiene sentido. Hay que tener en cuenta que una legislativa es muy distinta que una presidencial y hay que pensarlo muy bien”, apuntó un intendente del interior bonaerense a este medio.
El denominador común en los municipios es la preocupación por la situación económica actual y los desafíos diarios de la gestión. “En las reuniones que tenemos hablamos de los problemas de todos los días y del temor a no poder cumplir con la cadena de pagos”.
“El gran desafío y principal objetivo es mantener la unidad”, remarcó un jefe comunal con buen diálogo con los sectores en pugna del peronismo. Y es que ni el acuerdo por la conducción del PJ bonaerense logró sellar una tregua entre las filas del Gobernador y La Cámpora.
Días después de acordado el desembarco de Axel Kicillof a la presidencia del partido, hubo varios desplantes en la Legislatura en el reparto de autoridades. La tensión está más vigente que nunca.
“Tienen que entender que hay que ampliar, porque ya no alcanza con los votos de siempre”, señaló un intendente cercano a Kicillof en referencia al kirchnerismo duro. Y agregó: “Hay que construir una propuesta de gobierno bien sólida, no solo discutir colores y banderas. Hay que interpretar la demanda de la sociedad y cómo desde nuestra doctrina actualizada a los tiempos que corren podemos representarlos”.
Por último, sentenció: “Somos el partido que representa a los trabajadores pero hay buena parte de ellos que no se siente representado por nosotros. Tenemos que renovar al peronismo para poder interpretar las necesidades de la sociedad”.
En este escenario, existen acusaciones cruzadas en gobernación y La Campora. Unos y otros se señalan entre sí como entusiastas del desdoblamiento electoral. En Provincia aseguran que no buscan dividirlas esta vez porque aspiran a que Kicillof sea el candidato presidencial, que espera contar con el caudal de votos bonaerense.
En La Cámpora, en tanto, indican que los propios intendentes que responden al gobernador impulsan el desdoblamiento.
