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Jorge Brito, el hombre que Massa quiere de candidato a presidente 2027

Manuel Adorni viajó confortablemente en el avión presidencial a los Estados Unidos, con la grata compañía de su esposa Bettina Angeletti, sin esperar que eso le genere inconvenientes políticos. Ya lejos de sus tiempos de analista económico en redes sociales y en programas de radio, el contador público hoy tiene una alta responsabilidad en la administración nacional de Javier Milei y su firma tiene una potencia como pocas en el país.

Es el jefe de Gabinete y, por una reciente disposición, su rúbrica debe estar en todas las erogaciones de partidas presupuestarias del Estado. Y la polémica mayor se da en el caso de los ATN, los Aportes del Tesoro Nacional que piden como agua las provincias argentinas, donde ponen en duda que esas atribuciones deban tener el gancho del ministro coordinador: «Ese embudo para los ATN es border en términos legales y administrativos», afirma un gobernador molesto por tener que ir ahora a verlo a Adorni para lograr giros fundamentales para su comarca.

Adorni comprobó en las últimas horas el sinsabor de verse interpelado por subir a una comitiva oficial a su mujer y también, por el dato de que viajó a Punta del Este para el último feriado largo, del que no hay claridad sobre si lo hizo en un avión privado o pagado de su bolsillo o invitado: «Vine a deslomarme una semana a Nueva York y quería que mi mujer me acompañe… sobre mi vida privada no hablo»; dijo en declaraciones periodísticas el responsable de coordinar toda la administración nacional. Como decía el relator Víctor Hugo Morales ante un peligro de gol, «balas que pican cerca»…

Otro miembro del elenco oficialista que suma algún inconveniente político es Patricia Bullrich. La hoy jefa de bloque de senadores de La Libertad Avanza ha vivido tres momentos que marcan cómo correrse un milímetro del libreto oficial que marca Karina Milei siempre tiene costo. Eso ha llevado a algún miembro del Gobierno a hablar del «Síndrome Villarruel», en referencia a la Vicepresidenta de la Nación, hoy a cargo del Poder Ejecutivo por el viaje de Javier Milei pero sin chance de incidir ni participar de la gestión presidencial.

Las tres fotos que no han despertado sonrisas en Patricia Bullrich, sucedidas en las últimas dos semanas, han sido a partir de que la senadora levantó el perfil desde su llegada a la Cámara Alta, con posteos en redes sociales que la mostraban casi en modo candidata. La primera imagen fue la de Manuel Adorni junto a Pilar Ramírez, la máxima referencia karinista en la Ciudad de Buenos Aires, donde el hoy jefe de Gabinete le entregó un paquete de proyectos para la Ciudad de Buenos Aires, que iba a impulsar tras ser electo legislador, cargo que resignó por el llamado del Presidente al Gabinete nacional.

La segunda postal que desairó a Bullrich fue la de la conferencia de prensa del gendarme Nahuel Gallo -regresado al país tras estar detenido en una cárcel y centro ilegal de apremios en Venezuela- y que fue co protagonizado por la ahora ministra de Seguridad, Alejandra Monteoliva, a partir de la orden de Karina Milei de que eso lo capitalizara la ministra y no, la senadora.

El último hecho en cadena que no agradó a Patricia fue que Diego Valenzuela -el ex intendente de Tres de Febrero- no alcanzó la conducción de Migraciones, sitio siempre apetecido por la política pero que ahora fue degradado a una Agencia, y tendrá un perfil más técnico por decisión de Monteoliva, lo que llevó al inquieto Valenzuela a volver a su banca en el Senado bonaerense, desde donde trabajará con Sebastián Pareja para el proyecto bonaerense de LLA. Viva la libertad (de pensamiento), carajo…

La reunión de Miguel Ángel Pichetto con Cristina Elisabet Kirchner, tras 10 años de no verse, reflotó la idea en el peronismo de unir a todas las partes, sin distinción, al estilo de «la comunidad organizada» como pregonaba Juan Domingo Perón. Por eso, los movimientos en la mayor fuerza opositora se incrementaron y varios son los que apuestan, una vez más, a recrear un «peronismo racional» que pueda contener a diferentes voces tanto de la dirigencia política como la social o la empresarial.

Los «racionales» no se identifican aún demasiado pero varios ven en los movimientos de Sergio Tomás Massa y de Emilio Monzó -además del inoxidable Pichetto- la circulación de nombres potables: un «outsider» es lo buscado para la pelea presidencial, en virtud del desgaste de las figuras actuales. Primero jugó el nombre de Marcos Galperín, el dueño de Mercado Libre, el que por cuestiones personales y de salud, desechan esa posibilidad. Un nombre alternativo es el de una figura pública como Emanuel Ginóbili, nombre que supo ser barajado por Santiago Caputo, en los lejanos tiempos donde aún no había aflorado el disruptivo Javier Milei.

También ha aparecido sobre la mesa el nombre de Jorge Brito, el ex presidente del Club Atlético River Plate y presidente del Banco Macro. Su nombre ya había sido mencionado, hace tiempo, por Mauricio Macri, y también por peronistas, por lo que asomaría como una opción por afuera de la grieta. Pero cerca del empresario, afirman que «no es interés de Jorge de ninguna manera esa carrera», y que se encuentra enfocado en el banco, además de sus inversiones en energía renovable y en el agro.

En tanto, en la provincia de Buenos Aires, los seguidores de Axel Kicillof que lo postulan para Presidente, señalan que el gobernador bonaerense proclama -desde hace tiempo- la idea de sumar a otros partidos y organizaciones y dirimir en unas PASO (Primarias) las candidaturas de 2027, aunque si el Gobierno logra eliminar las PASO, deberán afrontar una interna que sería para alquilar balcones. En el kicillofismo aún celebran que el gobernador logró un impacto fuerte al conseguir quedarse con el PJ Bonaerense sin tener que ir a San José 1111, ni a pedir permiso ni bendición de la ex Presidenta.

Así se escuchó en una reunión del mandatario con intendentes bonaerenses que apoyan a Axel Kicillof y que intentan sumar voluntades a ese proyecto. Por eso, llamó la atención los últimos movimientos de Julián Álvarez, el intendente de Lanús, que se estaría distanciando de La Cámpora y acercándose a un núcleo de alcaldes más amplio. Cambia, todo cambia../Clarín