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Río Negro: más de 100 tiburones bacota fueron filmados cruzando la Bahía de San Antonio

En lo que configuró un avistaje poco frecuente, un cardumen de más de cien tiburones bacota fue filmado cruzando las aguas del Golfo San Matías, en Río Negro, y se convirtió en el registro de una de las concentraciones más grandes de la especie en la historia de la región.

Esta familia de tiburones es común en el Atlántico sur, aunque suele frecuentar aguas más profundas, y por ello los biólogos destacan el valor del avistaje, que aporta pistas sobre los hábitos actuales de la especie.

Fue un piloto de dron, Maximiliano Facundo Cartes Salas, el responsable de la filmación que ni bien se difundió adquirió valor documental. Desde la Bahía de San Antonio, en el Golfo de San Matías, Río Negro, Cartes Salas filmó al cardumen de tiburones que vadeaba la costa. Se trataba de un grupo de más de cien ejemplares de tiburón bacota nadando.

Cada uno de estos tiburones puede llegar a medir entre 2,5 y 3 metros de largo y pesar entre 80 y 100 kilos.

El tiburón bacota es común en el Atlántico sur, así como también en el Océano Índico y zonas determinadas del Pacífico. Son inofensivas para los humanos, con casi nulos registros de ataques o mordeduras en Argentina.

A su vez, es la especie más común de tiburones en el país (de las doce que hay en total), aunque está catalogada como especie vulnerable, ya que suele ser buscada por pescadores deportivos y también puede aparecer en capturas comerciales. Aun así, su rol ecológico resulta fundamental: los tiburones funcionan como reguladores naturales de otras poblaciones marinas y ayudan a mantener el equilibrio del ecosistema.

Desde el Centro de Investigación Aplicada y Transferencia Tecnológica en Recursos Marinos (CIMAS) destacaron el valor de las imágenes tomadas por Cartes Salas debido a las pistas que aporta sobre los hábitos actuales de la especie, que no suele ser avistada en esa zona de la costa rionegrina. «Estas imágenes representan un registro muy llamativo y poco común para el Golfo San Matías», señaló la bióloga marina Florencia Fernández, del CIMAS, al medio chubutense LV17.

«El tiburón bacota posee características biológicas típicas de los peces cartilaginosos: crecen lentamente, alcanzan la madurez sexual tardíamente, alrededor de los 20 o 21 años, tienen ciclos reproductivos largos, con aproximadamente un año de gestación y otro año de recuperación, y producen pocas crías por camada. Estas características hacen que sus poblaciones sean particularmente vulnerables a la presión de pesca», agregó Fernández, esta vez ante el medio local Río Negro.