En tono risueño, en la bancada peronista del Senado describen a Patricia Bullrich, jefa de la bancada libertaria de la Cámara alta, como una Pac-man. “Es muy agresiva con nuestro bloque. Tiene una política definida y constante de querer ‘morfarse’ a alguno de los nuestros”, cuenta un referente del ala K.
De acuerdo con ese senador, la ex ministra de Seguridad no se le acercó para buscar que desertara de su bloque. “Pero soy una excepción. (José) Mayans, (Juliana) Di Tullio y yo quizá somos los tres únicos a los que ella no buscó para que rompiéramos. Ofrece de todo”, asegura.
-Quizá tampoco habló con los senadores de La Cámpora, como Eduardo “Wado” De Pedro, se le planteó.
Entre paréntesis. El comentario deja en evidencia que en sectores del kirchnerismo, sobre todo el cristinismo, la figura de De Pedro genera asperezas. Hubo versiones en el peronismo el año pasado, desmentidas del lado de Cristina Kirchner, de que existía algún malestar de la ex presidenta, que cumple condena en su domicilio, con el ex ministro camporista. ¿Puros rumores?
Como sea, en el bloque de La Libertad Avanza del Senado se entusiasman con lograr que el principal bloque opositor sufra más fugas.
El mes pasado, la jujeña Carolina Moises, el catamarqueño Guillermo Andrada y la tucumana Sandra Mendoza rompieron con el bloque del PJ y formaron Convicción Federal.
De perfil dialoguista, se muestra alineado con los gobernadores Gustavo Sáenz, Osvaldo Jaldo y Raúl Jalil.
La salida de los tres dejó al bloque Justicialista con apenas 21 senadores puros. Es el número más bajo desde 1983. Gracias a que actúan como interbloque -se llama “Popular”- llegan a los 25 integrantes: entre sus filas están los santiagueños Elia Moreno y Gerardo Zamora , el puntano Fernando Salino y el riojano Fernando Rejal.
Sobre estos dos últimos hubo especulaciones, sobre todo porque articulaban con los tres senadores que fracturaron el bloque el mes pasado. Pero al final ambos permanecieron en el interbloque.
En La Libertad Avanza sostienen que el peronismo podría sufrir “una o dos fugas más”. ¿Será? Un referente del bloque del PJ confía que en charlas privadas la propia Bullrich los chicanea con que van a enfrentar nuevos desgajamientos. Eso sí: ese referente confía en que no ocurrirá.
En otros sectores de la bancada comparten esa mirada. “Me parece que somos los que estamos. No veo a alguien más yéndose”, dice una senadora.
Un senador con muchas jinetas que sostiene que no se le debe votar todo en contra al Gobierno sino únicamente lo que no se esté de acuerdo, completa: “Para mi sería una sorpresa enorme que alguno de los nuestros vote alguna iniciativa polémica con el oficialismo, como la integración de la Corte”.
La designación de dos jueces en los puestos vacantes que hay en el máximo tribunal, y el nombramiento del procurador General de la Nación -a cargo de manera interina de Eduardo Casal, desde 2017- son los dos factores clave que motorizan al oficialismo a intentar que más senadores dejen el PJ.
El interbloque Popular, que conduce el formoseño José Mayans, tiene 25 senadores. Sobre un total de 72 senadores, la Constitución establece que para nombrar a los jueces de la Corte y al jefe de los fiscales se necesitan dos tercios de la Cámara alta, es decir 48 votos.
Hoy el oficialismo y sus aliados suman 47. Una simple conjetura: si el interbloque opositor quedase en 24, el oficialismo estaría en condiciones de llegar a la mayoría especial que fija la Carta Magna.
En el Gobierno -y en la bancada libertaria del Senado- repiten que hoy por hoy no hay apuro en la integración de la Corte. Que es algo que quedará para después del recambio legislativo de diciembre de 2027, cuando proyectan lograrán engordar más su número de senadores.
Pero en el peronismo no les parece lógico. “Más bien suena a ciencia ficción”, apunta un ex gobernador. “La oportunidad política podrían tenerla ahora, vaya uno a saber qué pasa en 2027”, agrega.
Pero en las filas libertarias dicen que aunque casi acarician el número mágico de los 48, solo lo lograrían con acuerdos políticos que no quieren.
“Podríamos tener los votos si hiciéramos un acuerdo con Gerardo Zamora, ¿pero de qué le serviría al Gobierno? A cambio, Zamora seguro va a querer poner a uno de los jueces”, opina un referente de LLA. Otro oficialista añade que tampoco ve posible un acuerdo con el kirchnerismo: “Cristina va a querer poner a una jueza propia. Es inviable”.
En el PJ interpretan que un acuerdo para integrar la Corte está aún verde por otra razón. “Para llegar a los 48 votos tienen que cerrar con muchos sectores, como los radicales y los provinciales. ¿Les van a dar sus votos al Gobierno a cambio de nada?”, observan.
