El Departamento de Estado de Estados Unidos anunció este lunes la reanudación de operaciones en la Embajada de Estados Unidos en Caracas, cerrada desde 2019. “Hoy, retomamos formalmente las operaciones en la Embajada de Estados Unidos en Caracas, lo que marca un nuevo capítulo en nuestra presencia diplomática en Venezuela”, señaló la Oficina del Portavoz en su comunicado oficial.
Desde marzo de 2019, la labor diplomática con Venezuela se realizaba “a través de la Unidad de Asuntos de Venezuela (VAU), la oficina diplomática provisional del Gobierno de Estados Unidos en Venezuela, ubicada en la Embajada de Estados Unidos en Bogotá, Colombia”, según el texto difundido.
En enero, la embajadora Laura F. Dogu llegó a Caracas “para liderar las gestiones del gobierno estadounidense en Venezuela como encargada de negocios”. El documento añade que “el equipo de la embajadora Dogu está restaurando el edificio de la cancillería de la Embajada de Estados Unidos en Caracas para preparar el regreso del personal lo antes posible y la eventual reanudación de los servicios consulares”.
La reanudación de operaciones en la sede diplomática es, para el Departamento de Estado, “un hito clave en la implementación del plan de tres fases del presidente (Donald Trump) para Venezuela y fortalecerá nuestra capacidad de interactuar directamente con el gobierno interino venezolano, la sociedad civil y el sector privado”.
A mediados del mes de marzo, la Embajada de Estados Unidos en Caracas izó la bandera norteamericana nuevamente tras siete años. El acto tuvo lugar días después de que Trump anunciara el reestablecimiento de las relaciones entre ambos países.
El Departamento de Estado señaló entonces que el restablecimiento de los vínculos diplomáticos y consulares respondió directamente a la operación militar que derivó en el cambio de gobierno, y que ambos equipos acordaron acelerar el retorno de las delegaciones y avanzar hacia la reapertura de instituciones consulares.
Las nuevas conversaciones bilaterales han permitido acuerdos para reabrir consulados y aumentar la cooperación en áreas estratégicas. La hoja de ruta contempla tres fases: estabilización política, recuperación económica y transición democrática. La Casa Blanca y el Palacio de Miraflores, a cargo de la presidenta interina Delcy Rodríguez, firmaron compromisos para reformar las instituciones, incentivar el comercio y proteger las inversiones extranjeras, con énfasis en el sector energético.
La agenda bilateral incluye también asuntos de derechos humanos, garantías para inversores internacionales y la prioridad de los sectores de energía y fertilizantes. El anuncio de la flexibilización de algunas restricciones estadounidenses ha permitido que empresas del país reciban licencias para operar en el sector petrolero y petroquímico venezolano. En las últimas jornadas, se otorgaron tres licencias nuevas centradas en productos petroquímicos y precursores de fertilizantes.
