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Nieto de Fidel Castro: “la mayoría de los cubanos quieren ser capitalistas, no comunistas”

Sandro Castro es una de las figuras más contradictorias de Cuba. Nieto de Fidel, brindó una entrevista a CNN en Español en medio de la crisis que enfrenta la isla y aseguró que “la mayoría de los cubanos quieren ser capitalistas, no comunistas”. Además, habló sobre la situación económica del país caribeño, su vínculo con el sector político y su exposición en redes sociales.

El hombre de 33 años es empresario: administra un boliche en La Habana y acumula casi 160.000 seguidores en Instagram, donde publica parodias y videos de su vida cotidiana. Las piezas, según él, son de tono humorístico y vinculadas a su actividad nocturna.

Durante la entrevista, realizada en un contexto de apagones, Castro dijo que lo malinterpretan. “Estoy haciendo videos sobre una situación tensa y triste”, dijo. “Al menos estoy tratando de hacer feliz a la gente, de sacarles una sonrisa. Nunca me burlaría de una situación que yo también sufro”.

En sus redes, también difunde videos de carácter satírico. En uno de ellos, por ejemplo, aparece un actor caracterizado como Donald Trump que simula intentar comprar Cuba. En la escena, el personaje le propone hacer negocios y Castro responde con sorpresa.

Consultado por la situación económica, describió las dificultades cotidianas vinculadas a la falta de servicios y abastecimiento. “Sufres miles de problemas. En un día puede que no haya electricidad, en otro, que no haya agua. Los productos no llegan. Es muy duro”, afirmó, mientras un asistente le daba una cerveza rubia helada de producción cubana.

La actividad de Castro en redes sociales se desarrolla en paralelo a la crisis energética y económica que atraviesa la isla. En ese contexto, sus publicaciones muestran consumos y situaciones que contrastan con las condiciones generales de laa mayoría de los cubanos. En la entrevista, apareció tomando cerveza en su departamento, equipado con un generador eléctrico.

Castro sostuvo que no cuenta con un patrimonio elevado. Afirmó que no es “rico al nivel de Dubái”, que su familia no posee mansiones ni yates y que incluso enfrenta dificultades para conseguir combustible. También indicó que su bar demandó una inversión cercana a los 50.000 dólares.

En Cuba, el salario promedio mensual se ubica por debajo de los veinte dólares. En ese marco, la exposición de su estilo de vida en redes sociales generó reacciones diversas aunque con algo en común: tanto opositores como defensores del régimen cubano, lo critican.

Lo poco que tengo es gracias a mi esfuerzo, mi sacrificio”, asegura Sandro.

¿Ayuda ser un Castro en Cuba? “Mi nombre es mi nombre. Estoy orgulloso de mi nombre, lógicamente. Pero no veo esa ayuda de la que me hablas. Soy un ciudadano más”, dijo.

La figura de Castro reúne cuestionamientos desde los dos sectores que se disputan el control de la isla. Entre los cubanos en el exterior, aparece como un representante de una familia vinculada al poder político que muestra un estilo de vida asociado al consumo. Entre sectores afines al Gobierno, se lo cuestiona por utilizar su apellido para generar contenido en redes y se lo cataloga como “un traidor de clase”.

El sociólogo Ted Henken, profesor en Baruch College de Nueva York, analizó este fenómeno. “Está capitalizando el ‘ódiame’”, señaló. Y agregó: “Las Kardashian, Paris Hilton y él capitalizan la envidia o el ‘miren mi fabuloso estilo de vida’”.

El académico explicó el impacto de ese tipo de contenidos: “No puedes apartar la mirada. La indignación genera ‘likes’, consigue seguidores”.

Sandro Castro es hijo de Alexis Castro Soto del Valle, un ingeniero en telecomunicaciones. Su abuela es Dalia Soto del Valle, quien tuvo cinco hijos con Fidel Castro: Alexis, Alex, Alejandro, Antonio y Ángel.

Su padre también tuvo actividad en redes sociales, donde publicó recuerdos familiares y comentarios sobre la situación económica. En 2024 dejó de utilizar su cuenta tras anunciar una “desintoxicación digital”.

Durante la entrevista, Castro indicó que su familia en ocasiones le pidió que elimine publicaciones. También afirmó que fue citado por autoridades de Seguridad del Estado para dar explicaciones por sus contenidos, aunque no recibió sanciones ya que no promovió acciones violentas ni cambios de régimen. Para muchos cubanos, cualquier otra persona que grabara y publicara ese tipo de contenido, terminaría preso.

“Solo estoy bromeando”, dijo sobre algunos de sus videos, incluidos aquellos vinculados a apagones y falta de combustible.

Castro expresó interés en ampliar sus actividades comerciales, con proyectos vinculados a la producción de cerveza y la apertura de nuevos locales. También planteó dificultades vinculadas a la burocracia en el país. “Tenemos que abrir el modelo económico, eliminar la burocracia”, afirmó.

En relación con la situación política, evaluó la gestión del presidente Miguel Díaz-Canel. “No diría que está haciendo un buen trabajo. Para mí, no está haciendo un buen trabajo”, sostuvo.

Soy un revolucionario, pero un revolucionario de ideas, de progreso, de cambio”, dijo el nieto de Fidel Castro, en referencia al eslogan de “continuidad” del actual presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel.

Consultado sobre la revolución cubana, evitó hacer una evaluación. “Nací después de 1959, así que no puedo decirlo”, respondió.

Sandro también se refirió a las preferencias económicas dentro de la sociedad cubana. “Hay muchas personas en Cuba que piensan de manera capitalista. Hay muchas personas aquí que quieren hacer capitalismo con soberanía”, señaló. “Creo que la mayoría de los cubanos quieren ser capitalistas, no comunistas”, concluyó.