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Masso-menos, el piquetero ineficiente para abordar la emergencia de los inundados

Por cuarta jornada consecutiva, el ministro de Desarrollo Social, Federico Masso, se trasladó al sur de Provincia, más precisamente a la colonia 3 y 4 de la comuna de Santa Ana, para continuar participando junto a sus principales secretarios de Estado y directores del operativo de relevamiento y asistencia a las familias que padecieron las inclemencias meteorológicas a causa de las precipitaciones del pasado fin de semana.

A semanas de la tormenta que inundó localidades del sur tucumano el piquetero devenido en ministro no conoce a ciencia cierta cuántos damnificados dejaron las inundaciones. Va a ciegas relevando y lerdo para las urgencias de todo tipo.

Hubiese sido más efectivo pedirle ayuda al Ejército Argentino quienes son eficientes y organizados para estas emergencias. Ya hubiesen tenido un registro completo de todos los afectados y las urgencias que necesitan respuesta inmediata.

Participan de los operativos otros ministerios, con la consigna de hacer foco en la atención de la salud y entregar insumos básicos para que las familias que sufrieron las inundaciones puedan aliviar un poco las pérdidas sufridas.

Hay caminos que todavía están intransitables y escuelas que no funcionan agravando la asimetría entre unos tucumanos y otros. Los habitantes del sudeste provincial tienen menor nivel de desarrollo de la infraestructura básica y privaciones elementales. Son ellos lo que fueron golpeados por la crecida de los ríos. La falta de obras hidráulicas los somete a una desigualdad aún mayor. Son los que pierden todo cada tantos años.

“Hoy estuvimos en la colonia 3 y 4 de esta querida comuna, haciendo la entrega de lo que se había relevado en el día de ayer más el remanente de la colonia 2. En total distribuimos mercadería y elementos de primera necesidad a 379 familias”, remarcó el titular el piquetero en función ministerial.

Masso con pretensión de celebridad afirma «soy un convencido de que hay que poner la cara y el oído, y así siempre se encuentra uno con la valoración de la gente».

Mientras se distribuyen ayudas elementales nada se informa si hay alguna área que está llevando adelante una inspección de las condiciones en las que se encuentran las viviendas afectadas, por si hay riesgo de derrumbe. Controlar el estado de las conexiones eléctricas para evitar accidentes es elemental.

Cómo se hizo para indicarles con qué productos desinfectar los espacios interiores de las casas para matar virus y bacterias que pongan en riesgo la salud, sobre todo de los niños y ancianos.

Tampoco hay información sobre algún tipo de ayuda económica o crediticia para los damnificados, como para que puedan volver a tener parte de los electrodomésticos que tenían antes de inundarse.

Hasta ahora la ayuda está relacionada con lo elemental. Pero el piquetero devenido en ministro no dio un parte público donde informe sobre la cantidad de familias afectadas, las zonas más críticas y el tipo de asistencia que se planificó.

Ir a entregar colchones y agua con algo de alimentos no perecedero es una tarea que lo pueden hacer hasta los estudiantes secundarios. Abordar este tipo de emergencias requiere un profesionalismo que no se observa. Es todo sensiblería, populismo y desorganización, que es lo único que puede asegurar Masso.