La recuperación de caminos rurales y accesos a escuelas avanzó en Santa Ana, localidad ubicada a unos 80 kilómetros al sudoeste de San Miguel de Tucumán, luego de los severos daños provocados por las crecidas del río Chico, el arroyo Matazambi, las lluvias de alta montaña y los 260 milímetros de agua caídos en poco tiempo. La comuna, con apoyo del Gobierno provincial, priorizó la conectividad hacia establecimientos educativos y barrios periféricos.
El delegado comunal de Santa Ana, Hernán Romano, informó que los trabajos se concentraron en sectores estratégicos del ejido comunal. En ese sentido, explicó: “Hoy estamos en el cruce del camino que va a Villa San Luis y Villa del Rosario, en la intersección con el camino a barrio San Isidro y barrio de Luján. Estamos recuperando el camino que lleva a la Escuela 280 de Villa San Luis. Principalmente teníamos prioridad en los caminos que nos llevan a las escuelas. Venimos ya trabajando y recuperando otros caminos”.
Romano remarcó que la maquinaria continuó desplegada en distintas zonas para devolver transitabilidad a vecinos, docentes y estudiantes.
Además, agregó: “Seguimos trabajando por nuestra comunidad, donde hoy más que nunca el interior necesita que este acompañamiento esté presente”.
Romano señaló que el volumen de precipitaciones superó la capacidad de respuesta de la infraestructura existente y generó daños de gran escala. En ese marco, expresó: “Doscientos sesenta milímetros no son usuales para nada. Realmente saturó ampliamente las capacidades estructurales y están a la vista los daños estructurales y materiales”.
Luego precisó que la asistencia se organizó de manera articulada entre distintas áreas del Estado. “Por definición de nuestro gobernador se trabajó con distintos ministerios para atender el daño que causó este gran temporal, y no fue uno, fueron dos”, indicó.

Las intensas lluvias provenientes de la alta montaña provocaron serias inundaciones en la localidad de Huasa Pampa, jurisdicción de León Rougés. El temporal dejó caminos intransitables y viviendas afectadas, en un escenario que, según las autoridades locales, no tiene antecedentes en la zona.
El comisionado comunal, Oscar Vega, contó que «la cantidad de agua y la forma en que corría fue impresionante. Tuvimos caminos destruidos y familias a las que el agua les ingresó en sus casas, aunque por suerte no hubo pérdidas totales”.
La emergencia también complicó la circulación interna, ya que varias calles quedaron completamente anegadas. “La comunidad esperaba que lleguemos, pero era muy difícil porque no se podía transitar”, explicó Vega.
Ante esta situación, se desplegó un operativo para restablecer la conectividad, con prioridad en los accesos a servicios esenciales. Durante la jornada se trabajó en el barrio Kerme con maquinaria en el reacondicionamiento de calles, incluyendo el traslado de ocho bateas de piedras para consolidar el suelo y permitir la posterior nivelación.
El comisionado detalló que en total hubo 14 calles cortadas, de las cuales la mayoría ya fueron recuperadas. “Hoy nos queda una sola por terminar. Este es un camino fundamental porque conecta a vecinos de Huasa Pampa, Yonopongo y Pilco con la comuna, la escuela y el CIC”, señaló, al tiempo que remarcó la importancia de garantizar el acceso de los alumnos a los establecimientos educativos.
En ese sentido, destacó que, si bien los caminos aún no están en condiciones óptimas, ya presentan una transitabilidad adecuada. “En todos los sectores socavados colocamos piedras para estabilizar. No está al cien por cien, pero ya se puede circular”, indicó.
