Categorías
Noticias Política

El diputado Giuliano dijo que la quita de subsidios puso al transporte en una situación crítica en todas las provincias

El diputado nacional por Santa FeDiego Giuliano, volvió a marcar posición en el complejo escenario político y económico del país, en el marco de una entrevista en la que analizó la gestión nacional, el deterioro del transporte público y las tensiones dentro del sistema institucional. En un tono crítico, anticipó que las preguntas que elevó al jefe de Gabinete, Manuel Adorni, estarán centradas en la fuerte caída de los recursos destinados al transporte.

Giuliano recordó que la provincia de Santa Fe llegó a recibir más de 40 millones de dólares anuales para sostener tarifas y garantizar accesibilidad, especialmente para estudiantes y trabajadores. “Eso hoy es cero”, remarcó, al advertir que el sistema atraviesa un deterioro que, según su visión, no tiene un rumbo claro. Para el legislador, la quita de subsidios impacta directamente en el bolsillo de los usuarios y profundiza las desigualdades en el acceso a la movilidad.

En ese contexto, también cuestionó el funcionamiento institucional y la dinámica política actual. Señaló que la presentación del jefe de Gabinete ante el Congreso es una obligación constitucional y uno de los pocos mecanismos formales de rendición de cuentas. Sin embargo, consideró que el clima político que rodea esa instancia está cargado de tensión y simbolismo, especialmente ante la posible presencia del presidente Javier Milei.

Para Giuliano, la decisión del mandatario de respaldar públicamente a Adorni implica un mensaje político claro: asumir como propios los errores y la gestión del funcionario. “El presidente quiere hacerse cargo de Adorni y de los errores de Adorni y plantear que él también está de acuerdo con las cosas que hizo Adorni”, indicó. En ese sentido, utilizó una metáfora fuerte al señalar que el jefe de Gabinete funciona como “fusible” del sistema, pero que en este caso el propio presidente parece dispuesto a compartir ese destino.

El diputado también analizó el clima general del país y advirtió sobre un proceso de “democracia de baja intensidad”. Según explicó, se observa una pérdida de calidad institucional, con retrocesos en derechos sociales, participación ciudadana y libertad de expresión. “La gente se siente cada vez menos parte de las decisiones”, sostuvo, poniendo como ejemplo la escasa participación en debates públicos recientes.

Consultado sobre la aparente contradicción entre los discursos de confrontación y algunos acuerdos políticos, Giuliano reconoció que existen vínculos parciales entre sectores del oficialismo y del peronismo, pero negó que haya una verdadera concordancia. “No veo un piso de acuerdo para resolver los problemas reales”, afirmó, y apuntó especialmente al impacto de la caída de la actividad económica en el empleo.

En ese sentido, mencionó casos concretos de la región, como la reducción de personal en empresas industriales, para graficar el deterioro productivo. A su entender, la discusión política muchas veces se aleja de estos problemas concretos, que son los que afectan directamente a la sociedad.

Sobre la mirada de los mercados, Giuliano planteó que existe una percepción de riesgo creciente. Utilizó una imagen contundente al comparar la situación con un barco que ya impactó contra un iceberg, sugiriendo que algunos actores financieros anticipan una crisis. No obstante, advirtió sobre las consecuencias sociales de ese escenario y la necesidad de evitarlo.

En clave política, el diputado también se refirió a los movimientos dentro del peronismo y los intentos de construcción de un espacio común. Destacó la importancia de generar “puentes” entre distintos sectores, mencionando encuentros con dirigentes como Natalia de la Sota y referentes del ámbito productivo.

Finalmente, Giuliano evitó hablar de candidaturas para 2027, aunque dejó en claro que el objetivo es construir una alternativa en Santa Fe. “Es tiempo de propuestas, no de nombres”, señaló, al tiempo que insistió en la necesidad de enfocarse en los problemas cotidianos: desde el cierre de comercios barriales hasta el impacto en grandes empresas. Para el legislador, el desafío pasa por ofrecer una salida concreta frente a una situación que, asegura, sigue agravándose.