Categorías
Economía Noticias

Exportaciones: un dato que festeja el Gobierno

Tras celebrar el amplio superávit que mostró la balanza comercial en el primer trimestre por más de u$s 5500 millones, el ministro de Economía, Luis Caputo, destacó otro dato que se vuelve central para blindar el frente cambiario.

El titular de Hacienda señaló que las exportaciones de bienes diferenciados alcanzaron el nivel más alto desde 2013 lo que se volvió otro foco de oxígeno en un año donde la hoja de ruta con el FMI y los compromisos en dólares no permiten distracciones.

“Los bienes diferenciados tienen atributos de carácter físico, diseño, marca o confiabilidad que requieren mayores esfuerzos para su inserción internacional. Esto permite cobrar precios más altos y pagar mayores salarios», destacó Caputo en X.

Según estimaciones del sector privado, estas manufacturas inyectaron u$s 4400 millones en lo que va del año, elevando la cifra acumulada de los últimos 12 meses a los u$s 20.000 millones. En este escenario de diversificación, llamó la atención un dinamismo inusual en la exportación de obras de arte como uno de los catalizadores inesperados del crecimiento.

El ritmo de ventas externas “se mantiene firme”, anticipó Federico Bernini, economista del Grupo de Desarrollo e Internacionalización Productiva (Desip) de la Facultad de Ciencias Económicas de la UBA, que analizará este segmento en su próximo Informe Trimestral de Exportaciones Argentinas (ITEA).

Este flujo de divisas es un soporte directo para el cumplimiento de las metas de acumulación de reservas internacionales, permitiendo que el Banco Central fortalezca su posición neta frente a posibles corridas o shocks externos.

Si bien el mayor flujo de divisas sigue proviniendo estructuralmente del complejo agroindustrial y, con una fuerza disruptiva del sector energético, el Gobierno busca activamente la diversificación para reducir la vulnerabilidad ante vaivenes climáticos o de precios internacionales.

En los despachos oficiales impera una convicción técnica: el ingreso genuino de dólares vía comercial es garantía para contener las presiones cambiarias sin apelar a devaluaciones bruscas que retroalimenten el ciclo inflacionario.

El desempeño durante 2025 ya marcaba este rumbo con un aumento interanual del 5% en bienes diferenciados. No obstante, al analizar los datos de forma segmentada, se observa que si se excluye al sector automotor —que actualmente atraviesa una profunda reconfiguración de sus plantas para adaptar líneas de producción a nuevos modelos de utilitarios y vehículos eléctricos—, el crecimiento real de estas exportaciones escaló al 11%.

El análisis académico elaborado por Bernini junto a Juan Carlos Hallak y Sofía Kastika detalla que, a diferencia de 2024, cuando el salto fue traccionado casi exclusivamente por las materias primas, en el ciclo actual el crecimiento es transversal y alcanzó un máximo nominal de u$s 105,5 millones (un alza del 8,9% interanual) contado los servicios.

Según los últimos datos del INDEC, en el primer trimestre de 2026, el valor total de las exportaciones trepó un 16,9% interanual, mientras que las importaciones retrocedieron un 7,3%. Este resultado se explica fundamentalmente por el volumen físico: el índice de cantidades exportadas aumentó un 12,8%, con picos de crecimiento en enero (19,8%) y marzo (25,3%), consolidando el mejor primer trimestre registrado para el país en la última década (periodo 2016-2026).

Tal cual habían anticipado los datos del Intercambio Comercial Argentino de marzo, en el primer trimestre de 2026 se alcanzó por segundo año consecutivo un récord histórico de exportaciones en cantidades para el período

“A nivel de subrubros, en el trimestre se destacó el aumento en las cantidades exportadas de Semillas y Frutos Oleaginosos (+150,8% interanual), Hortalizas y Legumbres sin elaborar (+48,9% i.a.), Pescados y Mariscos sin elaborar (+44,4% i.a.), Metales Comunes y sus manufacturas (+39% i.a.), Cereales (+28,4% i.a.), Productos Lácteos (+28% i.a.) y Materias Plásticas y sus manufacturas (+21,6% i.a.)”, puntualizó más tarde Caputo.

En marzo de 2026, la molienda de girasol en Argentina alcanzó 564.630 toneladas, el valor más alto registrado en los últimos 17 años. La molienda de marzo creció un 52% respecto al mismo mes de 2025, “superando ampliamente el promedio de la última década”, según el Gobierno.

En materia de precios, el escenario fue de equilibrio técnico, aunque con señales de alerta para el futuro por el impacto del alza del petróleo. El índice de precios de exportación subió un 3,6%, frente a un 3,7% en las importaciones, lo que mantuvo los términos del intercambio prácticamente neutrales.

El informe oficial advierte un cambio de tendencia estructural: tras casi tres años de caídas ininterrumpidas (desde abril de 2023), los precios de lo que Argentina compra al mundo iniciaron una fase alcista que se aceleró al 5,8% en marzo. Este encarecimiento de los insumos internacionales, sumado a una demanda interna ajustada, obliga a las empresas importadoras a reducir sus volúmenes de compra.

A la par de los sectores tradicionales, las provincias petroleras y mineras han comenzado a redefinir el mapa del federalismo productivo.

Mientras el termómetro social demanda medidas de alivio al bolsillo, el equipo económico ratifica su hoja de ruta de largo plazo: junto al superávit fiscal, robustecer el ingreso de divisas a partir de energía, minería y agro.

La apuesta es consolidar una “economía centrífuga”, donde la riqueza generada por los recursos estratégicos de las provincias se proyecte hacia el resto de la economía.