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Salta: una mujer murió atropellada a la salida de un boliche

A más de dos años del crimen de María José Cabrera, la mujer de 36 años que murió tras ser atropellada a la salida de un boliche en Salta, la causa finalmente avanza hacia el juicio oral y público, previsto para el próximo 5 de mayo.

Detrás de la noticia, hay una familia destrozada. “A mi hermana la mataron con odio. La siguieron y la pasaron por encima dos veces con el auto. La destrozaron”, lamentó Alicia Cabrera.

Por el hecho serán juzgados los hermanos Ramiro y Federico López, ambos imputados por el delito de homicidio simple. En medio del dolor y la bronca, la familia de la mujer asesinada busca agravar la imputación y que sean condenados a la pena máxima.

Reclamamos algo justo, porque fue un asesinato cruel”, enfatizó.

La madrugada del 3 de diciembre de 2023 fue el inicio de la pesadilla para la familia Cabrera. María José había ido a bailar al boliche “Mágico” de Campo Quijano, sobre la ruta provincial 36. Según la investigación, dentro del local tuvo una discusión con Federico López, uno de los imputados, que derivó en la persecución fatal.

“Ella salió del boliche y la empezaron a seguir. Fue premeditado”, sostiene Alicia. Y describe la secuencia con horror: María José fue embestida, cayó al suelo y el vehículo retrocedió para volver a atropellarla.

La víctima estuvo internada más de dos semanas hasta que murió el 20 de diciembre por un shock séptico.

“Fue con odio, con ensañamiento. María tenía todos los órganos destrozados, las costillas rotas, su vesícula se salió de lugar… la destruyeron completa y se dieron a la fuga”, relató su hermana. Y apuntó: “Esto tendría que ser un femicidio. Fue un ataque contra una mujer con una violencia extrema”.

Pero además, la familia de la víctima sostiene que los hermanos López no fueron los únicos responsables de la brutal secuencia, sino que hay más implicados.

“En el auto iban cinco personas. Los asesinos son Ramiro y Federico López, pero en el asiento de atrás iban tres mujeres: Julieta López, Débora Maldonado y Carla Serrano. Ellas ni siquiera están imputadas”, cuestionó Alicia.

El camino hacia el juicio estuvo plagado de obstáculos. “El abogado que teníamos dejó dormida la causa y nos sacó plata. El fiscal López Soto era familiar de los asesinos”, acusó Alicia.

La familia, de origen humilde, tuvo que juntar el dinero con mucho esfuerzo para pagar la representación legal, pero se sintió abandonada.

“Nos sentimos totalmente abandonados por el Estado porque miran para otro lado. Ellos tienen poder, su apellido es conocido en Salta, y nosotros no tenemos nada”, sostuvo Alicia.

La inhibición de Santiago López Soto fue uno de los momentos más polémicos del caso que se inició hace ya más de dos años. El fiscal se apartó en medio de la instrucción al reconocer que, efectivamente, tenía vínculo con los imputados.

Recién entonces intervino la fiscal Luján Sodero Calvet, de la unidad especializada en femicidios, lo que representó un cambio clave en la investigación.

Ahora, con el juicio en puerta, la querella representada por el abogado Martín Torres busca agravar la imputación contra los responsables al considerar que, el hecho de que la víctima estuviera en el suelo y que el conductor haya realizado una maniobra de retroceso para volver a atropellarla, configura un accionar “a traición y sobre seguro”, contemplado en el artículo 80 del Código Penal.

El juicio oral y público será la última oportunidad para que la Justicia salteña le de respuesta a una familia que lo perdió todo: “A María la mataron cruelmente, dejó cinco hijos, nos damos más...no contamos con nadie”.

“Necesitamos que este caso llegue a los medios nacionales para que se viralice y haya justicia”, pidió Alicia al cierre de la entrevista con TN, con la esperanza de que la historia de su hermana no quede en el olvido.