La Confederación General del Trabajo (CGT) movilizó este jueves a Plaza de Mayo en la previa del Día del Trabajador y pronunció un duro discurso contra el Gobierno donde cuestionó el rumbo económico, llamó a profundizar los reclamos sindicales y comenzar a construir una alternativa hacia el futuro. Pese a la expectativa, no hubo llamado a un paro.
En el escenario, los únicos que hablaron fueron los tres integrantes del triunvirato de la CGT, Jorge Sola, Cristian Jerónimo y Octavio Argüello. Leyeron de forma compartida un documento con duras críticas a la política económica de Javier Milei.
“Venimos a decirle a este Gobierno que no se soporta más que siga ajustando al pueblo y sacando su dignidad. Venimos a decirle que no se puede hacer un país libre, justo y soberano quitando derechos, terminando con la economía y el consumo”, dijo Argüello, que convocó a decir “basta a este Gobierno explotador”. También llamó a “profundizar el conflicto”.

En ese sentido, el referente del gremio de Camioneros pidió profundizar los reclamos sindicales y advirtió un creciente malestar social.
En esa misma línea habló Jerónimo: “No lo dicen los números y las estadísticas, lo dice la realidad de la ciudadanía. Lo vemos en cada fábrica que baja su producción, cada comercio que baja su persiana, cada trabajador que pierde su poder adquisitivo y cada jubilado que tiene que elegir entre comer o comprar su medicamento”.
El último en tomar la palabra fue Jorge Sola, líder del sindicato del Seguro, que destacó la labor de la CGT a la hora de oponerse a “un Gobierno con ética, estética y conciencia de derecha”, con más de 15 marchas y 4 paros generales.
En ese contexto, Sola subrayó el rol de la central obrera en las protestas contra la reforma laboral y en los reclamos de las organizaciones sociales, colectivos de discapacidad y entidades estudiantiles. Sin embargo, consideró esas medidas insuficientes y llamó a “crear futuro”. “Queremos ir hacia un nuevo contrato social, crear que la justicia social sea lo importante en un proyecto de Gobierno”, insistió.
Para cerrar el acto, el referente de la CGT pidió trabajar en un país con producción, desarrollo, trabajo, pero también distribución equitativa de riqueza. “Que cada laburante tenga la dignidad de llevar el pan a su casa, y pueda hacerlo con derechos laborales”, sostuvo.
Antes de los discursos de la cúpula obrera, el acto incluyó un homenaje al papa Francisco, donde los parlantes replicaron varios de sus recordadas frases sobre el trabajo y la Justicia social. “La realidad es superior a un excel, al equilibrio fiscal, a los escritorios y a los arreglos. Francisco nos enseñó que el trabajo es con derecho o es esclavo”, subrayó el padre Lorenzo “Toto” de Vedia.
La marcha de la central obrera llevó la consigna: “Trabajo digno, con derechos, salario justo y sin ajuste a los trabajadores”.
En ese contexto, en la previa del inicio del acto, el diputado y líder del sindicato de la Asociación Bancaria, Sergio Palazzo, había asegurado que, si la situación económica no mejora, el conflicto derivará en un un paro general.

“El humor en la calle ya está alterado hace rato. Cuando uno ve que la sociedad empezó a pagar los alimentos con una tarjeta de crédito y luego no la puede pagar, indica que este programa económico está llegando a su fin, porque la gente no tiene para comer. Esto seguro va a generar un nivel de conflictividad mayor”, sentenció el gremialista.
La marcha contó con la adhesión de gremios y organizaciones sociales. Entre ellos, la UTEP, La Bancaria, la UOM, Camioneros, SICONARA y la UGATT, además de sindicatos de distintas actividades. También se sumaron agrupaciones políticas y espacios afines al sindicalismo.
