Este lunes se reanudan las audiencias del juicio por el hundimiento del submarino ARA San Juan en Río Gallegos, luego de una semana de cuarto intermedio.
El proceso, que busca determinar las responsabilidades de miembros de la Armada Argentina con el accidente, se retoma con un punto de tensión por el pedido de los familiares de algunas de las víctimas para que el Tribunal avance con pericias más exhaustivas sobre todo el material probatorio.
El debate oral comenzó el 3 de marzo ante el Tribunal Oral de Santa Cruz, integrado por Mario Reynaldi, Enrique Baronet y Luis Giménez, con Guillermo Quadrini como suplente.
En el banquillo están los exoficiales Claudio Villamide, Luis Enrique López Mazzeo, Héctor Aníbal Alonso y Hugo Miguel Correa. Todos ellos están acusados de incumplimiento de deberes de funcionario público, omisión de deberes del oficio y estrago culposo agravado por el resultado de la muerte. Son los únicos imputados en el expediente, que aún no determinó responsabilidades políticasdel hecho que dejó 44 muertos.
En las últimas semanas, el proceso se tensó con el pedido de algunos de los familiares de los tripulantes del ARA San Juan que enviaron una carta al Tribunal para exigir que se realicen pericias exhaustivas sobre la totalidad del material probatorio. El pedido, presentado formalmente por Luis Tagliapietra —padre de uno de los tripulantes—, apunta a analizar cerca de cinco terabytes de imágenes y videos del submarino.
Tagliapietra ya había solicitado estas pericias en mayo de 2019, marzo y noviembre de 2020 ante la Cámara, y en marzo de 2026 al inicio del actual juicio. Según los familiares, el estudio técnico de este material es imprescindible para esclarecer los hechos y avanzar hacia la verdad. Sin ese análisis, advirtieron, el proceso podría terminar en condenas limitadas sin que se determinen plenamente las responsabilidades.
La abogada Valeria Carreras, que representa a la querella mayoritaria con 34 familias, presentó análisis técnicos que confirmaron que las imágenes corresponden efectivamente al ARA San Juan, pero los familiares insisten en que se necesita un abordaje mucho más profundo.
En diálogo con TN, Carreras, aseguró que “no somos partidarias de este tipo de pericias porque no es procesalmente el momento”. “Claro que todos quieren saber como fueron los minutos finales del submarino, claro que si, pero si no se puede, ¿cuánto más va a tardar la duración de este juicio?“.
Durante las primeras audiencias, el tribunal escuchó el requerimiento a juicio de la causa donde la fiscalía aseguró que el hundimiento no fue un evento fortuito, sino una “tragedia previsible”. Durante la instrucción, se detectaron fallas críticas de mantenimiento y alertas previas —como informes de la SIGEN y de la propia Inspección General de la Armada— que advertían sobre el deterioro de las baterías y la falta de ingresos a dique seco, los cuales habrían sido ignorados.
Para el proceso están citados 120 testigos y el tribunal le dio a las partes la posibilidad de negociar el orden, teniendo en cuenta la relevancia de los testimonios.
Se prevé que el proceso se desarrolle en forma alternada hasta julio, con audiencias previstas de lunes a jueves en semanas intercaladas.
