Quienes hablan con Javier Milei todos los días repiten prácticamente lo mismo. “No razona como un político tradicional, a esta altura cualquiera le hubiera pedido la renuncia al jefe de Gabinete. Pero lo va a sostener sin ningún tipo de dudas”, afirman en Casa Rosada, descartando las versiones de que Manuel Adorni podría irse mientras se dispute el Mundial 2026.
En el Gobierno esperan que en un lapso menor a una semana se presente la tan ansiada declaración jurada ante la Oficina Anticorrupción (OA). Ese será el primer elemento para conocer cómo se produjo el incremento patrimonial reciente del funcionario, quien está siendo investigado por presunto enriquecimiento ilícito en Comodoro Py.
El Presidente ya hizo su análisis del caso y enfatizó que cree en la inocencia de su ministro coordinador. Ya han pasado más de dos meses desde la controversia que comenzó en los albores del Argentina Week, cuando el caso solamente se limitaba a la presencia de su esposa, Bettina Angeletti, en la comitiva presidencial. Los que rodean al Presidente creen que ya se pagó el costo mayor de ese hecho. Además consideran que ahora se arribó a una relativa tranquilidad porque el tema cansó en la agenda pública debido a que no surgieron mayores novedades.
“Gracias Rufus”, era una de las frases que se escuchaba la semana pasada entre quienes festejaban que la masividad del caso Adorni había bajado. La referencia es a la cuenta @RufusPeriodista, disparadora del nuevo episodio de la interna entre Santiago Caputo y Martín Menem, que hace unos días fue la comidilla de todos los programas políticos.
“Estas dos semanas tuvimos una tranquilidad como no sucedió desde marzo”, confirman quienes hablan con el jefe de Gabinete. Esto podría ser momentáneo, admiten. El asunto es que la presentación de la declaración jurada configurará un hecho que será noticia en la previa, durante el mismo día e incluso en las jornadas sucesivas. “Creo que estamos viviendo una tensa calma, muchos están tomando impulso para volver a arrancar. Si me preguntás a mí, yo no soy optimista de que eso se mantenga. Van a querer hacer de esto una carnicería mediática”, vaticina un colaborador oficial del Gobierno.
Una persona que estuvo con Adorni en la reunión de mesa política de ayer lo vio con ánimos, pero confiesa que hay días en los que el desgaste de estos meses “se le nota”.
“No entiendo por qué se habla sobre mis estados de ánimo. No niego que al principio haya podido pegar, pero estoy bien. Es una pelotudez que se hable de esos temas”, le ha dicho el ministro coordinador a un interlocutor recientemente. Los fines de semana busca relajarse con su nueva afición al tenis, mientras espera los próximos pasos de su estrategia.
Adorni podría haber presentado su declaración jurada hace tiempo, pero su equipo judicial marcó que los tiempos debían ser otros. “Depende de la marcha de la Justicia, no es tan lineal”, explicaba sobre la demora una fuente inobjetable para un artículo publicado por Infobae una semana atrás. Horas después de haber salido la nota, la senadora nacional por La Libertad Avanza, Patricia Bullrich, presentaba su declaración jurada como una forma de presión implícita. “No le vamos a dar el gusto de presentarlo cuando ella quiere”, marcaban en el Gobierno durante esas horas.
Ante la inminencia de que Adorni haga públicos sus números patrimoniales, en los últimos días surgieron versiones periodísticas de que el juez que lleva la causa, Ariel Lijo, podría llamarlo a indagatoria.
Esto no es lo que creen en las entrañas del oficialismo: la lectura libertaria es que habrá un revival mediático del caso a partir de la declaración jurada, pero estiman que a nivel judicial no se producirá ningún llamado en el corto plazo; y mucho menos antes del Mundial.
“Realmente no creo que eso ocurra. Me parece que no tiene ningún sustento jurídico pensar que lo van a citar por estas semanas”, afirma una fuente libertaria con amplio conocimiento del desarrollo de la investigación. Lo mismo opinaban dos funcionarios que dialogaron con este medio previamente. Esto, claro está, no implica que eso se vaya a sostener en la realidad.
En lo que refiere a la causa por presunto enriquecimiento ilícito, consideran que “para hacer una imputación debería tener período por período cuál habría sido el delito, los montos, entre otras cosas; tiene que existir algún peritaje contable previo”. “Creo que lo que estuvimos viendo en los medios por estos días tiene más que ver con el periodismo metiendo presión para que ocurra más que los propios actores del proceso alentando eso. Es el fiscal quien tiene delegada la investigación, con lo cual él trabaja independiente del juez para pedir o no la indagatoria”, fundamentan.
La declaración patrimonial será revisada por peritos de la Dirección General de Asesoramiento Económico y Financiero en las Investigaciones (DATIF), quienes cotejarán los datos presentados con la evidencia reunida en la causa judicial. En la fiscalía de Gerardo Pollicita -quien lleva la investigación de la causa- es que la prioridad de Adorni es que los números cierren desde el punto de vista legal, independientemente de la percepción pública sobre el volumen y destino de sus gastos.
Entre las especulaciones está que Lijo pueda llamarlo a indagatoria en la causa por el vuelo a Punta del Este, en la cual se lo acusa de presuntas negociaciones incompatibles con la función pública. El juez espera una última medida de prueba: el entrecruzamiento de llamados entre Adorni, Marcelo Grandio y un directivo de la empresa vinculada a la productora que obtuvo contratos con la TV Pública. En la causa por enriquecimiento ilícito, la Justicia inició la semana pasada la extracción del contenido del teléfono de Matías Tabar, el contratista que fue elegido por Adorni para demoler y reconstruir la casa del country Indio Cua. Según publicó el periodista Nicolás Wiñazki en Clarín, los peritos informáticos habrían sido capaces de recuperar el contenido de los audios temporales enviados por el funcionario.
