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Caputo confía llegar con crecimiento al 2027

Argentina tiene a su favor las reconfiguraciones globales que alimentan el interés por las inversiones en minería, energía o agro. Para que se consoliden, necesitan que se consolide la estabilidad macro, que espera llegar al 2027 sin mayores movimientos pero necesita si o si que la micro recupere.

El escenario global de fragmentación comercial, explosiones bélicas, la búsqueda de seguridad energética y demás tensiones embellecen la posición de Argentina y de la región en general, con largos períodos de paz y amplios recursos estratégicos.

Este viento de cola para las inversiones en recursos energéticos, minerales y agroindustriales, sin embargo, necesita de ayuda para que el país pueda aprovechar las oportunidades que siembra el escenario global.

Si es bueno que ahorremos. Para quienes perciben una paga mensual, y el SAC (aguinaldo) lo esperan, es la oportunidad, si tienen margen, para ahorrar y colocar en carteras de títulos Argentinos, porqu

Desde MAP advirtieron que para “capturar esa oportunidad”, Argentina necesita consolidar la estabilidad macroeconómica, recuperar el acceso al financiamiento y sostener reglas de juego previsibles.

Es que a pesar de que la situación fiscal y las proyecciones de crecimiento son comparativamente mejores a las de los vecinos de la región, todavía es necesario consolidar el proceso de desinflación y completar la estabilización macroeconómica, mejorar la calidad institucional y la previsibilidad regulatoria.

“En un mundo donde el capital será más selectivo, Argentina necesitará continuar reduciendo sus primas de riesgo y consolidar credibilidad para competir por esos flujos”, plantearon desde MAP.

El endurecimiento de las condiciones globales también se traduce en tasas potencialmente más altas, lo que restringiría el acceso a financiamiento externo para los mercados emergentes, en un plano en el cual Argentina aún no comprimió lo suficiente su riesgo soberano como para acceder a fondos externos al costo que el Gobierno quisiera pagar.

“La normalización del acceso al mercado voluntario de deuda aparece como una condición innegociable para transitar el electoral 2027 con la menor cantidad de sobresaltos posible”, subrayaron.

Desde el mercado empezaron a comprar la idea de que se vienen los mejores 18 meses en muchos años para la economía argentina. Tanto así que confían en que el Gobierno podrá analizar seriamente salir a los mercados internacionales de deuda en el segundo semestre, aun cuando consideran que el riesgo país se mantendrá en los niveles que mostró esta semana o incluso ligeramente menor, pero que no llegará en el mediano plazo a los 300 puntos.

Este escenario, junto con la posibilidad de que el Banco Central sostenga en el año la compra de reservas, aunque recorte su volumen, permitirá al Gobierno llegar a las elecciones con fortaleza para hacer frente a los posibles ruidos cambiarios que se generen.

El otro dilema que interviene en esa proyección son las elecciones, a pesar de que quede más de un año. La cautela predomina todavía en los mercados, vinculado, como sostiene el Gobierno, a la historia argentina. Pero no necesariamente responde al “riesgo kuka”. Un avezado operador de mercado con vínculos en Wall Street recordó las elecciones de 2019, pero en particular la confianza del entonces oficialismo de que ganaría las elecciones, lo cual, a quienes le creyeron les hizo perder mucho.

Tampoco terminan de comprar el “paseo en el parque” que vende el ministro de Economía, Luis Caputo, para 2027. Si bien domina el optimismo sobre cómo llegará la macro al año próximo, la clave es electoral, y la elección la vinculan con la micro. Sin recomposición de las actividades que generan más empleo (industria, comercio y construcción) y una mejora real de los salarios, no ven con claridad que el Gobierno llegue lo suficientemente sólido a los comicios como para mostrar fuerza en la primera vuelta. La debilidad de la opción que ofrezca el oficialismo generará el ruido suficiente como para demostrar con cuánta fortaleza real llega la macroeconomía.