Con 186 testigos citados y 17 imputados en el banquillo, comenzó en Corrientes el juicio por la desaparición de Loan Danilo Peña, el nene de 5 años que fue visto por última vez el 13 de junio de 2024.
La primera jornada estaba prevista para las 9, pero empezó a las 10. Estará dedicada a la lectura de los requerimientos de elevación a juicio, es decir, las acusaciones formuladas por el Ministerio Público Fiscal (MPF) y la querella, según informaron fuentes judiciales. Se trata de una instancia formal en la que se detallan los hechos y las responsabilidades atribuidas a cada uno de los acusados.
El miércoles será el turno de las indagatorias, donde los imputados podrán declarar ante el tribunal y dar su versión de los hechos, aunque también tienen la posibilidad de guardar silencio. A partir del jueves, en tanto, comenzará la etapa de testimoniales, con la declaración de los primeros testigos.
De acuerdo con el cronograma previsto, las primeras tres jornadas -martes, miércoles y jueves- se desarrollarán en el Escuadrón 48 de Gendarmería Nacional. Todas las audiencias comenzarán a las 9 y se extenderán hasta la tarde.
En paralelo, se espera que los padres de Loan, María Noguera y José Peña -y otros familiares directos- puedan declarar durante las primeras jornadas, en un tramo clave del juicio. “Estamos sufriendo diariamente. Es pésimo que te falte un familiar dentro de la casa”, sostuvo Mariano, uno de los hermanos de la víctima.
El proceso estará marcado por la gran magnitud de la prueba: además de los 186 testigos ofrecidos por las partes, el expediente incluye una extensa lista de evidencias y peritajes que buscarán reconstruir lo ocurrido el día de la desaparición.
El debate se desarrollará ante el Tribunal Oral en lo Criminal Federal de Corrientes, integrado por los jueces Fermín Ceroleni, Eduardo Belforte y Simón Bracco.
El equipo fiscal, integrado por los fiscales generales Carlos Schaefer y Tamara Pourcel, junto a otros integrantes de la Unidad Fiscal de Corrientes, presentó un recurso de casación luego de que el tribunal no hiciera lugar a su pedido para trabajar con fiscales auxiliares durante el juicio.
En el planteo, al que accedió este medio, advirtieron que la decisión limita su capacidad operativa frente a un proceso complejo, con numerosos imputados y defensas actuando en simultáneo.
“Se trata de un caso de magnitud y repercusión social”, sostuvieron en el escrito, en el que remarcaron que la organización interna del Ministerio Público Fiscal “no pretende obtener una ventaja procesal, sino que constituye una respuesta razonable frente a la complejidad del caso”.
El juicio tendrá en el banquillo a:
- María Victoria Caillava, exfuncionaria municipal y pareja de Pérez.
- Carlos Pérez, excapitán de la Armada y pareja de Caillava.
- Laudelina Peña, tía de la víctima.
- Antonio Bernardino Benítez, esposo de Peña.
- Mónica del Carmen Millapi, pareja de Ramírez.
- Daniel “Fierrito” Ramírez, esposo de Millapi.
- Walter Maciel, excomisario de la localidad de 9 de Julio.
Todos ellos están acusados por la sustracción y el ocultamiento de Loan.
En un segundo grupo, están imputados por entorpecimiento de la investigación, falso testimonio, usurpación de títulos y otros delitos:
Según la acusación, ellos se habrían hecho pasar por integrantes de la Fundación Dupuy con el objetivo de entorpecer la investigación.
Si bien se registran 186 ofrecimientos de testigos, algunos nombres se repiten entre fiscalía y defensas, ya que distintas partes proponen a las mismas personas dentro de sus respectivas listas de prueba.
Según la reconstrucción judicial, el 13 de junio de 2024 Loan llegó a la casa de su abuela Catalina junto a su papá para un almuerzo que comenzó cerca del mediodía, en el paraje Algarrobal de la localidad de 9 de Julio. La última vez que fue visto fue a las 13.52, cuando se dirigía hacia un naranjal con otros adultos y menores; a las 15.26 ya se advertía su desaparición, en un primer momento interpretada como una posible pérdida en la zona.
Para los investigadores, Antonio Benítez, Daniel “Fierrito” Ramírez, Mónica Millapi y Laudelina Peña tuvieron un rol central: habrían apartado al nene con la excusa de ir a buscar naranjas, aprovechando que su padre y otros adultos permanecían en la sobremesa. En el trayecto, Laudelina convenció a una de las menores de regresar, de modo que Loan continuó camino únicamente con los adultos señalados.
Ya en el naranjal, se habría producido un hecho que derivó en la sustracción del menor. Si bien no se logró determinar con precisión qué ocurrió, la hipótesis principal sostiene que fue retirado del lugar y ocultado, presuntamente utilizando la camioneta Ford Ranger de Carlos Pérez y María Victoria Caillava, donde perros rastreadores detectaron su olor.
En ese contexto, la investigación también atribuye a Walter Maciel, entonces comisario, una participación clave en el encubrimiento: habría montado un falso escenario de búsqueda y ejecutado maniobras para desviar la investigación.
Incluso, el hallazgo de uno de los botines del nene en un campo cercano fue finalmente adjudicado a una maniobra suya para plantar evidencia.
