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Rebotó el empleo en los sectores ganadores de la economía

Los sectores vinculados al agro y la minería volvieron a ubicarse entre los más dinámicos de la economía argentina en términos de creación de empleo formal durante marzo. Sin embargo, su crecimiento no alcanza para revertir la tendencia general de deterioro que atraviesa el mercado laboral privado, afectado principalmente por la caída de la actividad industrial y comercial.

De acuerdo con los últimos datos del Sistema Integrado Previsional Argentino (SIPA), publicados por la Secretaría de Trabajo, la agricultura, ganadería, caza y silvicultura, junto con la explotación de minas y canteras, incorporaron en conjunto cerca de 1.400 trabajadores registrados durante marzo.

El agro registró un incremento mensual de 0,3%, equivalente a unos 970 nuevos puestos de trabajo, al pasar de 323.300 a 324.300 trabajadores registrados. Por su parte, la explotación de minas y canteras mostró el mayor crecimiento porcentual de todas las actividades económicas, con una suba de 0,5%, que se tradujo en aproximadamente 430 nuevos empleos sobre una dotación total de 86.800 trabajadores.

Sin embargo, la foto cambia cuando se analiza la evolución de los últimos doce meses. Mientras la actividad agropecuaria logró sumar cerca de 1.700 puestos de trabajo entre marzo de 2025 y marzo de 2026, la minería registró una caída de 5.200 empleos formales, al pasar de 92.000 trabajadores a 86.800. Como resultado, ambos sectores acumulan una pérdida neta de aproximadamente 3.500 puestos de trabajo en el último año.

Minas y canteras mostró el mayor crecimiento porcentual de todas las actividades económicas

La diferencia entre las tasas de crecimiento y el impacto real sobre el empleo total responde al peso relativo de cada actividad dentro de la economía. Aunque suelen encabezar los rankings de inversión, exportaciones y productividad, tanto el agro como la minería representan una porción reducida del mercado laboral formal.

La agricultura emplea actualmente a poco más de 324.000 trabajadores, equivalentes al 5,2% del empleo privado registrado. La minería, en tanto, ocupa a menos de 87.000 personas. En conjunto, ambos sectores concentran menos del 7% de los más de 6,1 millones de asalariados privados registrados del país.

Un informe de la Fundación Mediterránea-Ieral señala que los sectores más dinámicos en materia exportadora y de inversión representan apenas el 3% del empleo total y alrededor del 7% del empleo asalariado privado registrado, una característica que limita la capacidad de estos motores de crecimiento para generar un impacto significativo sobre el conjunto del mercado laboral.

Mientras tanto, el empleo privado formal continúa mostrando señales de debilidad. Según el SIPA, la cantidad total de trabajadores registrados en empresas privadas cayó 1,5% interanual en marzo, lo que equivale a una pérdida de aproximadamente 96.700 puestos de trabajo respecto del mismo mes del año pasado.

En la comparación mensual también se observó una contracción, aunque más moderada, del 0,1 por ciento. Los sectores que explican la mayor parte de esa caída son precisamente aquellos con mayor capacidad de absorción de mano de obra. La industria manufacturera registró una baja interanual del 4%, equivalente a 46.700 empleos menos. Se trata del sector privado con mayor cantidad de trabajadores registrados, con más de 1,1 millones de empleados.

También mostraron retrocesos significativos la intermediación financiera, que cayó 3,7% interanual, y el comercio y reparaciones, con una contracción de 1,9%.

En términos mensuales, las mayores bajas se observaron en intermediación financiera (-0,5%), industria manufacturera (-0,4%), transporte y comunicaciones (-0,3%) y comercio (-0,2%).

De las 14 ramas de actividad relevadas por el SIPA, seis registraron caídas en marzo, cuatro permanecieron prácticamente sin cambios y apenas cuatro mostraron crecimiento, entre ellas agricultura y minería.

Los datos reflejan una dinámica cada vez más marcada dentro de la economía argentina: mientras algunos sectores vinculados a las exportaciones continúan expandiéndose y atraen inversiones, las actividades con mayor capacidad de generación de empleo siguen mostrando dificultades para recuperar los niveles previos de ocupación.