Categorías
Noticias Política

Encuesta: el 44,8 por ciento cree que «Chiqui» Tapia no debería permanecer en el Mundial

La consultora Giacobbe Opinión Publica hizo hizo un relevamiento especial, en el contexto de la Copa Mundial de Futbol FIFA 2026, que puso en foco a la dirigencia de la AFA, encabezada por Claudio «Chiqui» Tapia y la coyuntura económica. A horas del debut de la Selección Argentina en el evento internacional, el estudio desarrollado en 2500 casos y en dispositivos móviles,  reveló el clima de entusiasmo futbolero no alcanza para mejorar la imagen pública del máximo titular de la Asociación del Fútbol Argentino.

La encuesta, realizada entre el 5 y el 10 de junio, analizó tanto la relación entre el Mundial y la política como la percepción social sobre el principal referente del fútbol argentino. Los resultados mostraron que Tapia arrastra una imagen marcadamente negativa incluso en medio de uno de los momentos de mayor exposición internacional de la Selección. Según el estudio, el dirigente  registra un nivel de imagen negativa del 42,7%, ubicándose entre las figuras públicas peor valoradas del universo analizado por la consultora.

Uno de los aspectos más llamativos fue la elaboración de una nube de palabras construida a partir de respuestas espontáneas de los encuestados. Allí sobresalieron términos como «corrupto», «mafioso», «chorro», «delincuente», «ladrón» y «tránsfuga», expresiones que reflejan una percepción extremadamente crítica sobre su conducción de la entidad deportiva.  La palabra «corrupto» apareció como la definición predominante, seguida por «mafioso», configurando un retrato social muy desfavorable para el dirigente.

La encuesta también indagó sobre la presencia de Tapia en la Copa del Mundo. De acuerdo con los resultados difundidos por distintos medios que reprodujeron el informe, una clara mayoría, con un marcado 44,8% de los encuestados, consideró que el titular de la AFA no debería formar parte de la delegación institucional argentina durante el torneo. El rechazo se vinculó principalmente con las denuncias y controversias que rodean a la conducción de la entidad en los últimos meses.

La erosión de la imagen de Tapia se explica en gran medida por una sucesión de escándalos que comenzaron a acumularse durante 2025 y se profundizaron durante este año. Uno de los primeros episodios que impactó en la opinión pública fue la controversia generada por decisiones arbitrales, cambios reglamentarios y cuestionamientos al funcionamiento de los torneos organizados por la AFA. Paralelamente crecieron las denuncias sobre supuestos manejos irregulares de recursos y contratos comerciales vinculados a la entidad.

Posteriormente aparecieron investigaciones relacionadas con contratos comerciales firmados por la AFA para la organización de amistosos internacionales de la Selección. Una pericia judicial confirmó la autenticidad de las firmas de Tapia y del tesorero de la entidad, Pablo Toviggino, en un acuerdo celebrado con el empresario Guillermo Tofoni. La controversia surgió porque la AFA posteriormente desconoció el convenio, generando una disputa judicial que se transformó en una de las causas más relevantes para la dirigencia.

A comienzos de 2026 la situación se agravó cuando distintas investigaciones periodísticas y judiciales pusieron el foco sobre presuntas maniobras de corrupción, lavado de dinero y utilización de intermediarios comerciales en operaciones vinculadas a patrocinadores de la Selección Argentina. Diversas publicaciones señalaron que los investigadores analizaban movimientos financieros, transferencias y contratos que involucraban tanto al presidente como al tesorero de la institución. Aunque los dirigentes rechazaron las acusaciones y denunciaron una persecución política, el tema ocupó durante semanas el centro de la agenda deportiva y judicial.

La crisis escaló todavía más cuando la Justicia avanzó sobre causas relacionadas con obligaciones tributarias y previsionales. En marzo de 2026 trascendió el procesamiento y embargo de Tapia y Toviggino por presuntas irregularidades vinculadas a la retención de aportes que debían ser transferidos al Estado. La medida judicial incluyó restricciones para salir del país y se sumó a otras investigaciones abiertas sobre la administración económica de la AFA. La dirigencia respondió denunciando una ofensiva política vinculada al enfrentamiento entre la conducción del fútbol argentino y el gobierno nacional por el debate sobre las Sociedades Anónimas Deportivas.

En ese contexto, la encuesta de Giacobbe aparece como una fotografía de un momento particularmente delicado para el presidente de la AFA. Aunque la Selección Argentina continúa siendo uno de los principales símbolos de orgullo nacional y mantiene elevadas expectativas deportivas de cara al Mundial 2026, la figura de Tapia parece haber quedado desacoplada de esos éxitos. La investigación mostró que, para una porción significativa de la sociedad, los triunfos deportivos ya no alcanzan para neutralizar los cuestionamientos institucionales del reconocido dirigente.