Al menos 1.430 personas fallecieron y otras 3.238 resultaron heridas por los dos terremotos y sus réplicas que el miércoles a la noche sacudieron Venezuela. Así lo informó el último reporte oficial dado a conocer este sábado por el gobierno de la presidenta interina Delcy Rodríguez.
Además hay 70.000 personas que continúan desaparecidas tras el efecto devastador de los sismos, en tanto que 24 países, entre ellos Argentina, ya enviaron asistencia humanitaria al país y 2741 rescatistas internacionales trabajan en las zonas afectadas.
Miguel García, de la brigada de rescate internacional Los Topos, de México, explicó este domingo que tienen «muchas técnicas» para trabajar entre los derrumbes, que dependen «del nivel de compactación del colapso».
«Tenemos espacios muy pequeños, estamos trabajando con mucho cuidado, para entrar piso por piso hasta encontrar la última víctima», afirmó. Consultado sobre las posibilidades de encontrar personas con vida entre los escombros, expresó: «La esperanza muere a lo último».
Una nueva réplica se registró este domingo en Venezuela y volvió a generar preocupación en las zonas afectadas por los terremotos. El movimiento telúrico, de magnitud considerablemente menor al de los sismos principales, se produjo en pleno desarrollo de las tareas de rescate y obligó a interrumpir momentáneamente los operativos en algunos sectores.
Según los organismos sismológicos, la réplica tuvo una magnitud de 4,9 y se localizó en el mar Caribe, frente a la costa central venezolana. Aunque no se reportaron nuevos daños de gravedad, el temblor fue percibido con fuerza en varias ciudades y provocó escenas de pánico entre los habitantes y los equipos de emergencia que trabajan en edificios colapsados.
