En medio de la batalla judicial que mantiene contra Elías Piccirillo, el financista Francisco Hauque presentó un escrito ante la Justicia donde aseguró que el celular del exmarido de Jésica Cirio aparece reseteado de fábrica.
En el escrito la defensa de Hauque aseguró que el iPhone 15 Pro Max secuestrado a Piccirillo al inicio de la investigación fue encontrado completamente reiniciado a estado de fábrica, según el resultado de la pericia. Eso, remarcaron los abogados, “no puede quedar como un dato técnico más”, por lo que solicitaron que se investigue si alguien activó remotamente el borrado para hacer desaparecer información sensible antes de que la Justicia pudiera acceder al contenido.
El informe pericial de la División Informática Forense de Gendarmería Nacional es claro: el 24 de febrero de 2025, a las 17:47, el equipo registró un evento de “Wipe/ Factory Reset”. Cuando los expertos lo cargaron e ingresaron el código, el celular ya no tenía nada adentro. Mostraba directamente la pantalla de configuración inicial, como si hubiese salido de la caja.
Los abogados de Hauque, Carlos Pousa Bogado y Alejandro Díaz, sostuvieron que el celular era una de las fuentes de prueba más importantes de la causa, ya que podía contener chats, llamados, fotos, ubicaciones y archivos claves para esclarecer los hechos.
Lo que también llamó la atención de la defensa del financista es que el peritaje no solo confirma el borrado total, sino que también detectó otro evento cinco horas antes: un cambio del código de acceso. La pericia, sin embargo, no explicó cómo se produjo el reseteo ni permite concluir que haya sido una manipulación manual mientras el equipo ya estaba en custodia.
El informe aseguró que el teléfono de Piccirillo fue recibido por los peritos apagado, sin carga de batería y protegido mediante el código de acceso.
“La pericia no sólo acredita que el teléfono fue hallado completamente reiniciado, sino que además conserva el registro objetivo de haberse producido un restablecimiento integral del dispositivo. Ello supone la desaparición definitiva de una fuente de evidencia digital de extraordinaria importancia”, se lee en el escrito.
Para la defensa de Hauque, renunciar a investigar las circunstancias en que sucedió el reseteo “implicaría aceptar como un dato neutro la desaparición de una de las principales fuentes de evidencia digital de la causa cuando, precisamente, esa desaparición podría constituir, en sí misma, un hecho penalmente relevante”.
“No se sostiene aquí que el borrado haya sido ordenado por el imputado. Tampoco se afirma que hubiera existido una maniobra concreta de destrucción de prueba. Lo que se afirma es algo distinto”, aclararon los letrados. Pero lo que sucedió, agregaron, “obliga al Estado a investigar si la desaparición de esa evidencia obedeció a una circunstancia fortuita, a un procedimiento legítimamente realizado con anterioridad al secuestro o a una maniobra deliberadamente dirigida a impedir el acceso de la Justicia a información potencialmente incriminante”.
En esa línea, los abogados pidieron incorporar al expediente el reporte completo de la pericia forense con todos los eventos del dispositivo, pedir a Gendarmería la extracción íntegra realizada y que se reconstruya paso a paso la cadena de custodia: quién tocó el teléfono, dónde estuvo guardado y si se usó alguna protección para aislarlo de redes.
También citar a los peritos para que expliquen si el borrado es compatible con una orden remota, enviar un requerimiento internacional a Apple para que informe si existió alguna orden de borrado remoto sobre ese iPhone específico y cuándo se emitió.
La presentación llega pocas semanas después de que Hauque pidió en la misma causa que cite a declarar a Jesica Cirio, exesposa de Piccirillo.
La causa se remonta a la noche del 17 de enero de 2025. Según la investigación, Hauque pasó a buscar a Piccirillo por la Torre SLS de Puerto Madero y, posteriormente, ambos se dirigieron a una cena en el Palacio Duhau para conversar sobre una deuda de 6 millones de dólares que Piccirillo tenía con Hauque.
El ex de Jésica Cirio insistió que Hauque lo secuestró y le hizo firmar dicha entrega de dinero con un escribano: “Esto no se trata de una deuda. Si fuese así yo tengo una empresa y 330 empleados, por lo que se resolvería”, dijo.
Los investigadores sostienen que Piccirillo se ubicó en el asiento trasero del vehículo y habría ocultado en un saco el arma y la droga que posteriormente fueron encontradas en el Audi Q8 de Hauque. El dato revelador es que era una noche de mucho calor y en las imágenes de cámaras de seguridad se lo ve a Piccirillo con un tapado.
Luego de la cena, Hauque y su pareja fueron interceptados por policías de civil luego de cenar con Piccirillo en el Palacio Duhau. Los agentes afirmaron haber encontrado cocaína y un arma dentro del vehículo, pero la defensa del financista denunció que se trató de un procedimiento armado.
Por este motivo, se inició una investigación sobre los agentes que estuvieron presentes en aquella detención y en Piccirillo que derivó en su detención.
Actualmente, Piccirillose encuentra procesado con prisión domiciliaria, la cual cumple en una vivienda de la localidad bonaerense de Banfield.
