Cuatro meses después de ser procesado por evasión fiscal al Estado argentino, Claudio Chiqui Tapia baja del avión de Aerolíneas en un hangar de Ezeiza especialmente acondicionado.
Gafas de sol a pesar de que es de noche y llueve, saco blanco, va un paso adelante de Otamendi y Scaloni por la alfombra roja reservada a los subcampeones del mundo y saluda a un jefe militar haciéndole la venia.
La banda de los Granaderos toca “Muchachos”. Aunque tuvo que pedirle permiso a la justicia para salir del país, Tapia vuelve como un jefe de Estado.
¿Le alcanzará el subcampeonato para seguir estirando las causas en su contra?
Los procesos se fueron ralentizando a medida que la Scaloneta pasaba fases en el Mundial pero, como cantaba Vox Dei, todo tiene un final, todo termina.
El Mundial de Tapia nos deja media docena de imágenes virales entre la ironía y la euforia, siempre lejos del bajo perfil.
Un tono que podría parecerse a una revancha anticipada.
Videos en loop: Tapia se lleva la pelota tras el hat-trick de Messi; saluda a Donald Trump en Nueva York; se hace selfies con su amigo Domínguez, presidente de la Conmebol; se graba diciendo “hermosa mañana, ¿verdad?” en castellano y en inglés, y pasa por detrás de una entrevista a Messi gritando “¡Leo, mirá cómo me secan la nuca!”, con el secanucas oficial, en un paso de stand up canchero y sin gracia.
Otra vez lleva una pelota en la mano.
Una versión bizarra del absolutismo de Luis XIV. La pelota soy yo.
El martes 14 de julio –Revolución Francesa y día anterior al partido contra Inglaterra-, se conocía un fallo de Casación que aceptaba volver a analizar qué juez tiene que investigar la compra de la mansión de Pilar atribuida al tesorero de la AFA, Pablo Toviggino, tasada en 17 millones de dólares y formalmente a nombre de un monotributista y una jubilada.
Esa causa empezó hace ocho meses y ya tuvo cuatro jueces. Como Penélope esperando a Ulises, se teje y desteje para que quede siempre en el mismo lugar.
La Cámara en lo Penal Económico ya había resuelto que el caso debe seguir en ese fuero, pero la defensa del monotributista y la jubilada insiste para que vuelva a manos del juez federal de Campana, Adrián Charvay.
A este juez había llegado tras una decisión del camarista de San Martín Alberto Lugones, que falló en favor de la AFA como en 2022 (Mundial de Qatar), cuando le sacó una causa sobre los pases de los jugadores a la jueza Sandra Arroyo Salgado, luego de que ésta ordenara allanar la AFA.
Con los votos de los jueces Borinsky y Barroetaveña, Casación opinó que la apelación del monotributista y la jubilada para volver al juez con el que se sienten más cómodos “reúne los requisitos de admisibilidad” y fijó fecha para tratar el tema el próximo 12 de agosto, tras la feria judicial.
Como escribió Ricardo Roa el domingo, Borinsky aspira a ser juez de la Corte.
Barroetaveña es ex presidente del Tribunal de Ética de la AFA, y firmó la resolución sobre la mansión de Pilar el mismo día en que lo habilitaron para la reelección en el Consejo de la Magistratura, donde cultiva su relación con el viceministro de Justicia Santiago Viola, hombre de Karina Milei y apoderado de La Libertad Avanza.
Los hechos parecen abonar la idea de que las causas contra la AFA perdieron impulso con la llegada a Justicia del ministro Mahiques, puente del gobierno con Comodoro Py.
¿Seguirán los guiños a Tapia, ahora que el Mundial terminó y la Copa se fue para España?
Casación pudo haber resuelto antes el caso del juez de la mansión de Pilar, pero… ¿y si Argentina era campeón el domingo y esta semana amanecía con millones de personas en la calle, vivando a la Scaloneta de la AFA?
Mejor resolver con el resultado puesto.
