La ciudad de Miramar vivió una jornada marcada por la inseguridad luego de que una pareja de jubilados fuera víctima de una violenta entradera en su vivienda y, pocas horas más tarde, se registrara otro intento de robo bajo la misma modalidad en otro sector de la ciudad.
El primer hecho ocurrió pasadas las 19 en una casa ubicada en la esquina de las calles 12 y 25, a una cuadra de la costanera. De acuerdo con fuentes policiales, al menos tres delincuentes ingresaron al domicilio tras abrir un ventanal sin romperlo ni forzarlo. Una vez dentro, sorprendieron al matrimonio, integrado por un hombre de 78 años y una mujer de 77.
Los asaltantes redujeron a las víctimas mediante amenazas, las ataron de pies y manos y las dejaron inmovilizadas en una habitación mientras recorrían toda la vivienda en busca de objetos de valor. Según indicaron fuentes de la Secretaría de Seguridad, los delincuentes no portaban armas de fuego y no golpearon a los jubilados durante el asalto.
El robo se extendió durante aproximadamente 40 minutos. En ese lapso, los delincuentes revolvieron cada ambiente de la casa y finalmente escaparon con dinero en efectivo y algunas joyas. Tras la fuga, el matrimonio logró desatarse por sus propios medios y llamó a la Policía para denunciar lo ocurrido. Hasta el momento, los sospechosos permanecen prófugos.
Mientras los investigadores trabajaban sobre ese caso, se produjo un segundo intento de entradera en una vivienda del barrio Las Lomas. Allí, un delincuente rompió un ventanal para ingresar creyendo que la propiedad estaba vacía. Sin embargo, una mujer que se encontraba en el interior escuchó los ruidos, fue hasta la habitación donde estaba el intruso y comenzó a gritar.
La reacción de la mujer obligó al ladrón a escapar rápidamente de la vivienda. Afuera lo esperaban otros dos cómplices, con quienes huyó antes de que llegara la Policía. El propietario de la casa había salido unos minutos antes para realizar compras, situación que, según los investigadores, habría sido aprovechada por los delincuentes para intentar concretar un robo exprés.
Los investigadores analizan las características de ambos episodios para establecer si fueron cometidos por la misma banda delictiva. Además, como parte de la pesquisa, revisan cámaras de seguridad de la zona y recaban testimonios que permitan identificar a los responsables de las dos entraderas que sembraron preocupación entre los vecinos de Miramar.
