El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, extendió los aranceles a la importación que vencían el viernes pasado y dejó a Argentina con un impuesto del 10%, por debajo del aplicado a competidores de la región.
El nuevo esquema alcanza a 60 países que explican más del 99% de las importaciones estadounidenses, explicaron desde DMF Comercio Exterior. Los productos con aranceles específicos por otros motivos no fueron modificados, como es el caso de acero y aluminio que mantienen el 50%.
Argentina fue incluida en el listado de países con el menor nivel de arancel (10%). Según observaron los especialistas, esto tiene una “lectura positiva para las empresas argentinas, aunque con matices”.
Brasil siempre defiende su mercado interno, cuando tenemos algún tipo de exportación que ellos consideran que puede afectar dicho mercado comienzan las trabas de todo tipo. La Argentina en estos momen
Por un lado, se mantiene el nivel de arancel que el país tenía hasta ahora, lo que implica un costo adicional para las compañías.
“Sin embargo, al ubicarse en el grupo con la alícuota más baja, algunos productos argentinos podrían mejorar su competitividad relativa frente a proveedores de países que deberán afrontar un 12,5%”, agregaron desde DMF.
Entre los países que fueron incluidos en el listado con un arancel del 12,5% se encuentran Brasil, Chile, China, Australia, Colombia y Uruguay, entre tantos otros.
Desde la Cámara de Comercio de los Estados Unidos en Argentina (AmCham) consideraron que el arancel que obtuvo el país “amplía las oportunidades para las exportaciones argentinas”.
La entidad agregó que se implementará plenamente el Acuerdo de Comercio e Inversión Recíprocos (ARTI por sus siglas en inglés), que fijaba aranceles específicos diferenciales, elimina otros y amplia cupos relevantes para la exportación argentina.
“Además, 1.675 posiciones arancelarias quedarán exentas de aranceles (0%) y otras 537 también accederán a ese beneficio tras la revisión realizada por la Oficina del Representante Comercial de los Estados Unidos (USTR)”, agregaron desde AmCham.
En medio del recrudecimiento del conflicto en Medio Oriente por el ataque de los hutíes a barcos petroleros saudíes, el Gobierno estadounidense excluyó de la aplicación del diferencial arancelario al gas y el petróleo.
“Cada punto que ambos países firmaron en el Acuerdo de Comercio e Inversión Recíprocos sigue vigente, sin una sola excepción”, aseguró el vocero presidencial, Adrián Ravier.
Además, Ravier aseguró que nuestros competidores entraron en el nivel más alto de aranceles. “Frente a Brasil, que no firmó un acuerdo de reciprocidad, la diferencia llega a 27,5 puntos”, marcó el funcionario, en referencia a uno de los principales competidores de Argentina.
“Cada punto de arancel define quién vende y quién queda afuera. La producción argentina entra hoy al mercado más grande del mundo en la mejor posición de la región. Argentina se ha mantenido constantemente en este nivel del 10%, nivel que ahora perforó en un importante número de posiciones”, agregó Ravier.
Marcelo Elizondo, especialista en comercio exterior y miembro de la cámara global del comercio, explicó que el crecimiento de las exportaciones argentinas a Estados Unidos se basaron por el aumento de cantidades, pero también la suba de precios internacionales.
“Hay distintos factores. Le exportamos a Estados Unidos productos del complejo petrolero petroquímico, donde hay crecimiento en volúmenes y en precio. El año pasado crecieron las exportaciones energéticas a Estados Unidos más de 60%. También crecen las ventas de la minería, porque les estamos exportando litio, oro y plata, hay más producción argentina con mejores precios”, observó Elizondo.
El otro rubro que ganó competitividad y se posiciona mejor hacia adelante es la carne. Si bien el acuerdo amplió para Argentina el cupo de exportaciones de carne a 100.000 toneladas sin arancel, esto se dio de la mano de una mejora en los precios internacionales. Brasil es uno de los grandes productores regionales de carne, pero el diferencial de arancel deja también mejor parada a la producción argentina.
“Las medidas reflejan el fortalecimiento de la relación comercial entre ambos países y otorgan a Argentina condiciones relativamente favorables en el marco de la nueva estrategia arancelaria de EE.UU.”, analizaron desde Credicorp Capital.
