Luego de que una mujer de 73 años con pedido de captura por estafa realizara con normalidad el trámite para obtener su nuevo Documento Nacional de Identidad (DNI) y no fuese detenida, el Registro Nacional de las Personas (Renaper) emitió un comunicado este miércoles en el que informó que el organismo no recibió ninguna notificación judicial relacionada a la prófuga, identificada como Marta Noemí Mitrovich, al momento de renovar su DNI.
En ese sentido, el Renaper detalló que Mitrovich inició el trámite para un nuevo DNI el 28 de mayo de 2026, a las 16:20, en la sede central ubicada en la avenida Roque Sáenz Peña al 600, en la Ciudad de Buenos Aires.
Posteriormente el documento fue retirado por la propia prófuga al día siguiente, el 29 de mayo, a las 17:56 en la sede del RENAPER ubicada sobre Diagonal Norte, en el microcentro porteño.
Sin embargo, el organismo destacó que la Policía Federal Argentina (PFA) recién el 4 de junio solicitó las imágenes de las cámaras de seguridad de la sede correspondientes al día del trámite. Es decir, seis días después de la gestión del DNI y cinco días después de su retiro.
Además, el Renaper señaló que la fuerza de seguridad al momento de realizar su presentación para obtener el material fílmico para la investigación no informó que Mitrovich era prófuga de la Justicia.
En tanto, desde el organismo hicieron énfasis en su compromiso. «El RENAPER tiene la obligación legal e ineludible de garantizar el derecho a la identidad e identificar a todos los ciudadanos argentinos«, resaltó.
Asimismo, la entidad agregó que «a diferencia del trámite de Pasaporte (donde aplican regulaciones y controles internacionales específicos), la emisión de un DNI se procesa de forma automática, salvo que exista una orden u oficio judicial explícito ingresado y registrado en el sistema del RENAPER que ordene la restricción, suspensión o bloqueo del trámite«.
Marta Noemí Mitrovich, junto a Nancy Marina Yovanich y María Silvia Mitrovich, son intensamentebuscadas por la Justicia desde enero por estafar a Merlín Díaz Silva, una peluquera de 30 años que se quitó la vida en enero luego de entregarle 14 millones de pesos a las tres gitanas, quienes eran sus clientas y la engañaron bajo una falsa limpieza espiritual para aumentar las ventas.
