El transporte público de pasajeros no sale de su crisis. La Intendenta de la Capital Rossana Chahla, presentó un programa para mejorar el servicio y que tenga prestaciones más cercanas a las aspiraciones de los usuarios.
Mientras tanto el Gobierno de la provincia otorga cada mes mayores subsidios a los empresarios para que puedan seguir brindando un servicio que es ineficiente y de mala calidad.
La semana pasada se conoció que la gestión de Jaldo le otorgó un nuevo desembolso de $ 5.500 millones que será distribuido, a través de la Asociación de Empresarios del Transporte Automotor de Tucumán (AETAT), entre las empresas prestatarias de jurisdicción provincial y municipal.
El gobierno quiere evitar que lo empresarios dejen de brindar el servicio o que no le paguen los sueldos a los choferes y que estos decidan parar. Para Jaldo esa no es una opción posible, entonces está dispuesto a otorgarle cada vez mayores fondos. Algo que en el municipio capitalino no ven con buenos ojos.
En el decreto de autorización del nuevo subsidio se manifiesta que es necesario debido al aumento de «los precios de los insumos, repuestos, reparaciones, servicios de terceros y del costo laboral».
Establece que «la distribución de las compensaciones entre las distintas empresas prestatarias del servicio deberá realizarse conforme a lo dispuesto por el segundo párrafo del artículo 2° de la Ley N° 9.102», normativa que regula los criterios de reparto de estos aportes.
Este subsidio se agrega al otorgado el 22 de julio, mediante decreto por los que el Gobierno provincial autorizó transferencias por casi $ 1.900 millones para las empresas de ómnibus. Aparte hubo un aporte extraordinario de $ 700 millones correspondientes al mes de junio.
De esta manera, la administración de Jaldo comprometió cerca de $ 7.400 millones durante las últimas semanas para sostener el funcionamiento de las empresas del transporte público.
Hay que aclarar que hace poco tiempo el Concejo Deliberante Capitalino aprobó un aumento de la tarifaria del 36%, con una suba del boleto urbano de $ 1.250 a $ 1.700.
Evidentemente que el tema sigue generando polémica porque pareciera que cada vez el Estado le otorgará mayores montos en subsidios a los empresarios del transporte sin que el servicio experimente una mejora en su calidad.
