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Virginia Mercado quedó absuelta

Luego de conocer el fallo donde fue absuelta del delito de encubrimiento Virginia Mercado habló manifestó: “quiero que todos sepan que siempre dije la verdad. Siempre conté lo que yo sabía. Nunca me negué a declarar.  Desde que ocurrió el hecho yo y mi familia fuimos hostigados por la prensa. Deje de estudiar. Quede con depresión postraumática”. Y agregó “Todos estos 20 años siempre dije la verdad. Todo este tiempo estuve pendiente de que me llamaran. Al señor Alberto (Lebbos) siempre le tuve aprecio. Yo quiero que se haga justicia. Paulina no era sólo mi compañera. Era mi amiga. Yo no soy culpable de nada”.

La mejor «amiga» de Paulina Lebbos recibió la mejor noticia, ya que la Justicia determinó que ella no encubrió a los asesinos de la joven. La fiscala Marta Jerez, concluyó que las imputaciones que pesaban sobre Mercado no fueron acompañadas por ninguna prueba. Esto la llevó a no acusarla y pedir que sea sobreseída. Tal como ocurrió.

El juez de la causa Eduardo Romero Lascano, consideró que la acusación no logró obtener elementos probatorios. Se dejó en claro que Mercado cayó en marcadas contradicciones durante sus declaraciones, que dio distintas versiones sobre los hechos de los cuales formó parte. Pero fueron evaluados como eso, simples contradicciones.

Hay que recordar que Mercado enfrentó un juicio abreviado que fue denegado por el juez Patricio Agustín Prado, al detectar que la imputada persistía en su falta de memoria. Pero no se pudo demostrar que ese acto constituyera un encubrimiento.

Este resultado está en sintonía con lo ocurrido durante dos décadas. Hubo severas deficiencias en las primeras etapas de la instrucción policial y la falta de elementos que pudieran demostrar que la actitud de Mercado era un delito. Sus declaraciones nunca ayudaron al proceso judicial para saber quienes asesinaron y escondieron el cuerpo de Paulina antes de depositarlo en la ruta que conduce a Raco.

De esta manera se cierra el último capítulo de un hecho horroroso que ocurrió en Tucumán durante el gobierno del ex gobernador José Alperovich, condenado por violador y con arresto domiciliario en el exclusivo barrio de Puerto Madero.

Paulina Lebbos no podrá descansar en paz porque la impunidad y la impudicia que habita en Tucumán, en sectores de la política y de la Justicia, lograron imponerse a las evidencias. Un crimen con encubridores condenados pero sin el autor descubierto. La vasectomía institucional que sufre la provincia es alarmante. Tiene responsables con nombre y apellido. El triunfo de la maldad estremece la historia contemporánea.