Hoy, Bastián Jiménez Freraut e Ignacio Zuñiga Cartés matan el tiempo en sus celdas del penal de Marcos Paz, a donde ingresaron a fines de mayo último tras ser arrestados en la terminal de Retiro, con circulares rojas de Interpol emitidas en su contra, emitida por la Middle District Court de Tampa, Florida, Estados Unidos.
Oriundos de Santiago, Chile, Jiménez Freraut, de 21 años, recibe videollamadas de su entorno desde Santiago; Zuñiga Cartés, de 28, en cambio, recibe de vez en cuando a algún familiar en la sala de visitas. Están más o menos aislados de la población general de presos, aunque no tienen una medida para resguardar su integridad física en su contra, en una prisión poblada por pistoleros del conurbano, violadores de menores y grandes traficantes.
La Justicialos considera maestros del robo internacional, dos intrépidos que, junto a su banda, cruzaron el continente desde Kanas City hasta Tandil para asaltar a estrellas del deporte global como el ex campeón del US Open Juan Martín Del Potro. Saquearon su casa bonaerense el 15 de mayo de este año, para llevarse joyas como una alianza de casamiento de su madre, raquetas y trofeos. La propia madre del tenista fue quien realizó la denuncia.
En octubre de 2024, en Kansas City, ambos chilenos y su banda fueron acusados de entrar a la casa de Travis Kelce, hoy marido de Taylor Swift, y su compañero Patrick Mahomes en los Kansas City Chiefs, para llevarse 11 mil dólares en material. Una preciada camiseta de Kelce estaba en el botín.
Entre octubre de 2024 y mediados de 2025, según el Department of Justice americano, Bastián e Ignacio conformaron “una pandilla sudamericana” junto a otros cuatro cómplices chilenos, dedicada a desvalijar atletas de equipos como los Tampa Bay Buccaneers y los Cincinatti Bengals, así como estrellas del hockey sobre hielo y la NBA. Los contenidos de sus iClouds cerraron las imputaciones en su contra
Ambos delincuentes habrían ingresado a la Argentina en abril ultimo, de forma ilegal, estiman fuentes judiciales. Sin embargo, su chapa de presuntos maestros del delito quedó revocada el 25 de mayo, cuando intentaron abordar un micro en Retiro de la empresa Crucero del Norte con destino a Posadas, Misiones. La PFA había intensificado los controles en micros de cara al feriado.
Así, se cortaron ellos mismos la fuga a la Triple Frontera. Antes de subir a sus butacas, presentaron al chofer sus verdaderos documentos. Un cruce inmediato con la base de Interpol reveló sus pedidos de captura. Así, fueron esposados y llevados a una celda, para terminar en Marcos Paz cuatro días después. En paralelo, la Policía Bonaerense arrestaba a sus presuntos cómplices por el asalto a Del Potro.
Hoy, Bastián e Ignacio entran en tiempo de descuento: el Gobierno de los Estados Unidos pidió su extradición a la Argentina, según confirman diversas fuentes oficiales.
Florencia Barba, abogada defensora de ambos, parte del estudio Vásquez Barba, especializado en derecho internacional, afirma: “El proceso de extradición ya inició formalmente”. Sin embargo, no es tan sencillo: antes de subir a un avión a Florida, antes deberán resolver sus cuentas pendientes con la Justicia argentina por el asalto a Del Potro.Video: la detención de los ladrones chilenos acusados de asaltar a Del Potro y Travis Kelce
El pedido ingresó a fines de julio al Juzgado Federal N°2 de Sebastián Ramos -a cargo de las extradiciones de ambos acusados-, que deberá tratarlo en los próximos días. El documento para justificar el traslado -enviado desde el Department of Justice estadounidense vía la Cancillería argentina– es una declaración jurada de 116 páginas, firmada por el fiscal asistente Daniel Baeza y el juez Anthony Porcelli, ambos asignados al Middle District de Florida.
En el documento, que detalla los diversos perfiles de Instagram de los acusados y una larga serie de pruebas en su contra, la pandilla es calificada como un “grupo de robo sudamericano”. La abogada Barba asegura que sus defendidos tienen “toda la intención de colaborar” con el sistema judicial, sin que esto signifique “una admisión de culpa”. Su principal interés es que el pedido estadounidense observe “el debido proceso”.
La imputación original de la Justicia americana era la de conspiración para transporte interestatal de bienes robados. Sin embargo, en junio de este año, de acuerdo a la declaración jurada, un grand jury de Florida elevó las imputaciones a figuras como “asociación delictuosa para cometer el transporte interestatal de bienes robados” y “transporte interestatal de bienes robados”, lo que equivale a encubrimiento en la ley argentina, que no tiene equivalencias perfectamente exactas con la americana, algo que suele dificultar los procesos de extradición, coinciden expertos.
Ambos sospechosos detenidos en Marcos Paz, sin embargo, deben resolver su situación por el robo a Del Potro antes de que una misión de Interpol los lleve en un vuelo internacional a Estados Unidos. La UFI N°16 de Tandil, a cargo del fiscal Marcos Eguzquiza, pidió sus prisiones preventivas por el delito de robo agravado por efracción, la forma jurídica de decir escruche. El delito conlleva una pena de 3 a 10 años.
Laprueba en contra de ambos es consistente: Eguzquiza compiló videos de cámaras de seguridad que muestran a los autos del grupo, fotos halladas en celulares con el material robado y hasta mensajes del grupo en donde se alertan de los arrestos en Retiro.
Freraut y Zúñiga, por lo pronto, deberán enfrentar un juicio por el caso. Si son condenados, deberán esperar hasta cumplir la mitad de su condena. Si se les dicta una pena de cumplimiento efectivo, la ley de extrañamiento -que permite a condenados extranjeros ser expulsados del país tras cumplir el 50% de la sentencia- podrá acelerar su extradición norteamericana. Si la pena es condicional y Migraciones dicta sus expulsiones, entonces, será una historia mucho más breve.
