Categorías
Noticias Política

Colectivos chinos ya circulan en Argentina

King Long, automotriz china especializada en vehículos comerciales, aterrizó en la Argentina. A través de un distribuidor local, Pudong Motors, inició la venta de buses urbanos, principalmente, con motorización a gas natural comprimido (GNC) y, también, un modelo 100% eléctrico. Ya tiene 150 unidades entregadas al grupo Metropol, dueño de 27 líneas en el AMBA, a las que se sumarán otras 40 este año.

“En 2027, el volumen podría llegar a entre 200 y 300 unidades por año para una marca como nosotros”, dijo Emilio Ma, director de Ventas para América de la empresa asiática, durante la presentación que realizó King Long en Expo Transporte, la feria del sector logístico que se realiza esta semana en La Rural.

Fundada en 1988, King Long tiene presencia en América latina desde 2005. Su primer mercado en la región fue Ecuador. Luego siguieron CubaChile y Perú. Su primera incursión en la Argentina fue en 2010, con algunos prototipos. En 2011, incluso, avanzó con un proyecto de montaje de kits de piezas (CKD) en Uruguay, en sociedad con Tatsa, terminal automotriz que pertenecía al extinto Grupo Plaza, de los hermanos Cirigliano, quebrada a medida que avanzó el proceso judicial por el cual sus accionistas fueron condenados por su culpabilidad en la Tragedia de Once.

Sin embargo, el auténtico desembarco de King Long -cuyos productos, por ejemplo, tienen puerto USB para los pasajeros– se formalizó en noviembre pasado, cuando Metropol anunció una inversión de u$s 45 millones para renovar por completo las unidades diesel de las líneas 65 y 151 con colectivos a GNC.

Ese negocio, luego, se expandió a la compra de los otros 40 buses, que se destinarán a la línea 109, recientemente adquirida por Metropol.

Pero, además, gestó otro ramal: Pudong Motors, la licenciataria a través de la cual los hermanos misioneros Eduardo y Javier Zbikoski, dueños del grupo de transporte automotor, ejercen la representación y distribución de la marca, con el objetivo de comercializarla también a terceros.

“Desde 2023, vemos que la Argentina tiene muchas oportunidades. Sabemos que, en China, tenemos productos muy buenos y a un precio muy accesible”, aseguró Ma, en diálogo con periodistas.

Según datos de mercado, una unidades a GNC tiene un precio final en torno a los u$s 240.000, contra u$s 210.000 de una unidad diésel.

Esa diferencia de inversión, explican fuentes del sector, tiene un retorno más rápido, por el menor costo del combustible. Que, además, promete abaratarse en los próximos años, con la geométricamente creciente proyección de producción que se espera por Vaca Muerta. En sentido opuesto, la Argentina importa gasoil.

Sin embargo, los buses a gas demandan una desembolso mayor para la instalación de sistemas de carga, un proceso que también es burocráticamente más complejo, por las autorizaciones regulatorias que requiere (por caso, del hoy Ente Nacional Regulador del Gas y la Electricidad). Se habla de una inversión en torno al u$s 1 millón.

Un bus eléctrico, en tanto, sale entre u$s 300.000 y u$s 400.000. Pero su gran restricción sigue siendo la infraestructura de carga. Tanto en las terminales de las líneas de colectivo como en la disponibilidad de estaciones durante los recorridos.

El modelo eléctrico de King Long que importa Pudong tiene una autonomía de 270 kilómetros, equivalente a una vuelta u ocho horas. Es decir, un día de servicio. “El modelo que traemos será para exhibición, para que se conozca la tecnología”, explicó Ma.

“La mayor barrera del bus eléctrico es el costo, que triplica el valor de un vehículo comercial. China empezó hace 10 años con estos modelos porque hubo mucho impulso del Gobierno. El apoyo del Estado es un factor iportante para que se adopte esta tecnología”, completó.

Metropol utilizará una unidad eléctrica en la línea 109, que ya tenía 10 a GNC. Con lo cual, el grupo tendrá este año -entre eso y las compras- un total de 200 colectivos circulando con esta última motorización.

Emilio Ma, director de Ventas de King Long para América

Hay, también, una cuestión regulatoria. A partir de enero, el Gobierno de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires no habilitará más unidades diésel. Y existe un acuerdo con Nación y Provincia de Buenos Aires para fomentar el uso de vehículos a GNC en el transporte urbano.

De hecho, aquellas empresas que inviertan en esos modelos recibirán como beneficio un 30% adicional del reintegro sobre el subsidio que reciben por pasajero. El Estado, actualmente, cubre el 69% de la tarifa técnica, que es de $ 1816 por viaje.

Se calcula que, actualmente, circulan 1550 colectivos en la Ciudad de Buenos Aires, con un promedio de antigüedad de ocho años. Eso, en un contexto adverso para el sector. En julio, la cantidad de pasajeros que pagan boleto en el AMBA cayó 20% contra igual mes de 2025, a 7 millones de personas en día hábil. En domingos, el desplome es del 54% en tres años. Hace cinco años, a nivel país, había 18.000 colectivos. Hoy, 16.000.

“Eso hace que haya empresas descapitalizadas, con poco incentivo a invertir en renovación de unidades”, explica una fuente del sector. Agrega que la compra de coches a GNC llevará, necesariamente, a una consolidación.

“Como el esquema de financiamiento que ofrece el Gobierno se basa en devolución una vez hecho el desembolso, sólo podrán hacerlo las empresas que accedan a un préstamo mostrando sus números, con el flujo de ingresos proyectado con ese 30% adicional, que permita calcular la devolución de los fondos”, completa.

King Long tiene tres plantas en China, que hacen 70 buses por día; la mitad, para exportación. Además, cuenta con una fábrica de mini-vans y furgonetas, con 50.000 unidades anuales de producción. Y dispone de tres ensambladoras fuera de su país (África, Asia y Turquía), que montan CKD con socios locales.

Ma no descarta que, a largo plazo, haya una montadora en la Argentina. “Puede ser una posibilidad, también con socios locales. Pero no hay nada conversado”, aclaró.

Por lo pronto, la importación de los buses chinos, que llegan al país terminados y con especificaciones a pedido del cliente y adaptadas a las normativas locales, es más amenaza para las carroceras. Entre las referentes de ese mercado, figuran Nuovobus, Italbus, La Favorita, Ugarte, Bimet, TodoBus y Metalsur, del grupo brasileño Marco Polo.

Por año, carrozan unas 2000 unidades por año.

En cambio, China -país que tiene más de 30 automotrices y un puñado de fabricantes de buses comparables con King Long- fabrica 150.000 colectivos anuales.