El canciller Pablo Quirno aseguró que Argentina «tiene chances» de recuperar las Islas Malvinas y produjo mayor expectativa sobre el anuncio que realizará el jueves a las 21 el presidente Javier Milei en cadena nacional.
Consultado en el marco de su ingreso al evento libertario «Vientos de Cambio», el ministro de Relaciones Exteriores manifestó: «Siempre hay chances, como siempre más cerca” .
El funcionario evitó ahondar en el contenido del discurso del jefe de Estado. En la última reunión de gabinete, el mandatario le ordenó a sus miembros «no adelantar nada del anuncio» por lo que se mantiene el hermetismo.
Luego de su exposición, el exmiembro del equipo económico se pronunció sobre el conflicto diplomático con Reino Unido. «Las Malvinas son argentinas, tenemos una obligación y una responsabilidad defender nuestros nuestros intereses allí. Es un trabajo diplomático de de larga data y que tiene que tener también, más allá del aspecto declamatorio y de declaraciones y resoluciones, a actividades muy concretas, porque hoy están sucediendo cosas en Malvinas, que son decisiones unilaterales del Reino Unido, las cuales nosotros no no solo rechazamos, sino que repudiamos muy claramente», amplió.
«En ese sentido, Argentina tiene que tener todas las herramientas posibles para defender de la mejor manera nuestros intereses y para poder llegar al objetivo de todos los argentinos, que es tener la soberanía de las islas argentinas», completó Quirno.
El canciller se refiere a un tema puntual. En los últimos años se probó que hay grandes fuentes de petróleo en los alrededores de la isla y se realizaron distintos proyectos para intentar explotar el recurso.
Las empresas Navitas Petroleum y Rockhopper Exploration avanzaron con el desarrollo del yacimiento Sea Lion, ubicado al norte del archipiélago. La iniciativa prevé comenzar a producir petróleo en 2028 y puede convertir a las islas en un importante polo petrolero. El proyecto es controlado en un 65% por Navitas, una compañía israelí, mientras que el 35% restante pertenece a Rockhopper, de capitales británicos.
El plan avanzó pese al rechazo de la Argentina, que sostiene que las actividades hidrocarburíferas en el área son ilegítimas porque se desarrollan sin autorización de las autoridades nacionales.
El Estado argentino respondió con un fuerte rechazo oficial y recordó que las dos empresas ya fueron sancionadas. Rockhopper fue declarada clandestina y sus actividades fueron calificadas de ilegales en 2012, mientras que en 2013 se dispuso su inhabilitación para operar en el país durante 20 años. Navitas, por su parte, recibió una sanción similar mediante una resolución de la Secretaría de Energía de 2022.
En abril de este año, Milei advirtió que el país “responderá con todas las medidas diplomáticas necesarias para proteger sus derechos y defender sus intereses”.
La posición del Gobierno es que no reconoce ninguna autorización emitida por las autoridades británicas de las islas para explorar o explotar hidrocarburos en la zona. En septiembre de 2025, la Cancillería ya había advertido específicamente a Navitas que sus actividades estaban sujetas a acciones legales, administrativas y judiciales y le había reclamado que se abstuviera de financiar o participar en el desarrollo del proyecto.
La advertencia volvió a ser ampliada en diciembre, cuando el Gobierno dejó en claro que no alcanza solamente a las petroleras. La Cancillería señaló que cualquier persona o empresa, argentina o extranjera, que participe directa o indirectamente en la exploración o explotación de hidrocarburos en las áreas en disputa puede quedar alcanzada por la legislación argentina. La advertencia incluye a empresas, entidades financieras, proveedores de servicios y aseguradoras vinculadas con el proyecto.
