En medio de un fuerte aumento de la mora en el sistema financiero y el debate por si el Gobierno debe lanzar medidas de asistencia, el economista Juan Carlos de Pablo planteó que «el costo de la mora para las billeteras es inversión«, al analizar la estrategia que aplican las entidades para otorgar créditos.
A su vez, sostuvo que las entidades financieras «arrancan queriendo dar crédito pero no tienen información del tomador, entonces dan muchísimos créditos por montos bajos sabiendo que X porcentaje no va a pagar».
A partir de ese diagnóstico, explicó durante el programa de stream «Maquiavelo y Adam Smith» cómo evoluciona el negocio: identifican a los «pagadores» para darles mayores créditos a medida que se construye su historial, y a los «no pagadores» para directamente dejar de prestarles.
De Pablo resumió la lógica con una metáfora agrícola: «Es sembrar 32 ramitas y hay que esperar cuáles salen y cuáles no».
Esa lectura coincide con la posición del Gobierno, que sostiene una política de no intervención en el mercado de crédito. Esa postura contrasta con los proyectos que impulsa la oposición en el Congreso.
En esa línea se manifestó también el vicepresidente del Banco Central (BCRA), Vladimir Werning, quien la semana pasada rechazó las «propuestas populistas» porque «atentan contra el acceso al crédito».
Werning fue tajante respecto de una eventual asistencia estatal a las entidades: «Intervenciones como asistir a los bancos, nosotros las vemos con poco interés».
El funcionario remarcó, además, que «hoy los bancos tienen capital de sobra» y «capacidad para absorber las pérdidas por las decisiones equivocadas que han tomado», por lo que «no necesitan asistencia de afuera«.
La operatoria con tarjetas de crédito cayó 10,1% interanual, según el informe de First Capital Group. La caída se da en un contexto de alto nivel de morosidad en ese segmento, cercano al 13%, según los últimos datos del Informe sobre bancos del Banco Central (BCRA) correspondiente a junio.
«La caída en el último trimestre es mayor que la caída en el semestre, y a su vez es mayor que la caída del año: -3,4% trimestral, -5,9% semestral, y 10,1% anual», enfatizó aseguró Guillermo Barbero, socio de First Capital Group.
En julio, la morosidad volvió a crecer en los créditos a familias. En ese mes, unas 5,9 millones de personas tienen deudas familiares en situación irregular, equivalente al 28% de los argentinos que poseen algún crédito, según datos que anticipó la consultora 1816. De cara a agosto, con la apertura de refinanciamientos podría haber una nueva baja
