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Sube la soja, el campo liquida dólares y beneficia la acumulación de reservas en el BCRA

La suba internacional de los granos comenzó a impulsar las ventas del agro y, los últimos movimiento del sector agroexportador reflejan que se sostendría un fuerte flujo de dólares durante el último tramo del año; precisamente, entre septiembre y diciembre, el sector liquidaría una cifra solamente superada en 2022, cuando la guerra entre Rusia Ucrania disparó los precios de las materias primas.

La proyección que publicó la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR), en su último Boletín, revisó al alza la estimación por la mejora de los valores de exportación y calculó que el ingreso total de divisas del agro alcanzará los u$s 35.200 millones en 2026.

El monto quedaría apenas por debajo de los u$s 36.164 millones liquidados en 2025 -contemplando también las operaciones mediante contado con liquidación-, pero superaría los u$s 34.600 millones aportados exclusivamente al mercado cambiario.

SI creo que el dolar puede mantenerse -hasta las elecciones- con algunos sobresaltos (de avatares politicos) logicamente corrigiendo aproximadamente su relación PESO-DOLAR al 1,5% mensual. Entendamos

El cambio comenzó a observarse en los últimos meses. En julio, el sector oleaginoso y cerealero registró cobros de exportaciones por u$s 3966 millones, el segundo mejor resultado para ese mes. Para agosto, la BCR estimó otros u$s 3450 millones, también entre los registros más elevados

En concreto, la diferencia entre lo liquidado y lo que queda por comercializar en los últimos cuatro meses del año asciende a u$s 12.160 millones, una cifra clave para el ministro de Economía, Luis Caputo y el Gobierno de Javier Milei.

La mayor oferta de divisas le daría al Banco Central más margen para comprar reservas, sobre cumplir la meta con el Fondo Monetario Internacional (FMI) y ayudaría a reducir la presión cambiaria, en el cierre del año preelectoral.

La mejora prevista contrasta con la primera parte del año ya que entre enero y agosto, el agro liquidó u$s 23.063 millones, frente a los u$s 25.368 millones de igual período de 2025, lo que significó una caída cercana al 9% interanual.

Según la entidad rosarina, la comparación está distorsionada por los cambios en las retenciones. La reducción temporaria aplicada durante el primer semestre de 2025 aceleró el ingreso de divisas y dejó una base elevada.

A ello se sumó la eliminación transitoria de septiembre, que produjo otro adelantamiento de exportaciones y una menor liquidación durante los meses posteriores que surtió efecto hasta comienzos de 2026.

Para la BCR, la situación comenzó a normalizarse entre abril y mayo. Desde entonces, el flujo de dólares de la cosecha 2025/26 se mantiene firme y continuaría por encima del promedio de los últimos cinco años.

También juega a favor la recuperación de los precios internacionales. Los fondos especulativos alcanzaron en Chicago su mayor posición neta compradora de granos desde al menos 2014. “Los grandes jugadores apuestan a un escenario de precios sostenidos en niveles altos, frente a la multiplicidad de factores bullish”, destacó la BCR.

El maíz llegó a negociarse en Chicago a u$s 214 por tonelada, su mayor valor en tres años, impulsado por el deterioro de los cultivos en Estados Unidos y Europa.

El trigo también tocó un máximo de tres años, con u$s 288 por tonelada, en medio de las dificultades para exportar desde el Mar Negro. Las demoras de Ucrania abrieron una oportunidad para la producción argentina: los embarques programados alcanzaron su mayor nivel en cinco años para esta época.

La mejora se trasladó al mercado local. El trigo disponible llegó a u$s 237,50 por tonelada, equivalente a $357.200, cerca de sus máximos desde 2024. Las operaciones a precio cerrado de la nueva cosecha sumaron 730.000 toneladas en una semana, más del doble que en la anterior.

La soja siguió la misma tendencia. A fines de agosto alcanzó los $550.000 por tonelada, unos u$s 367, casi 9% por encima de mediados de mes. En una semana se negociaron 970.000 toneladas de la campaña actual, el mayor volumen desde fines de junio, mientras que las fijaciones de la cosecha 2026/27 más que cuadruplicaron el promedio previo.

La demanda china, el deterioro de los cultivos estadounidenses y el encarecimiento del petróleo sostuvieron la suba. La soja en Chicago acumuló un aumento del 26,5% desde comienzos del año y el aceite avanzó 44,2%.

También mejoraron los precios de exportación de los aceites argentinos. El valor FOB del aceite de girasol llegó a u$s 1390 por tonelada, 14,9% más interanual, y el de soja alcanzó los u$s 1212.

La decisión de aprovechar los precios también se reflejó en el mercado de futuros y opciones. La BCR señaló que hasta agosto se operaron en A3 Mercados 74,6 millones de toneladas de soja, maíz y trigo, un récord y un aumento interanual del 33%.

Ese volumen equivale a casi la mitad de la producción conjunta de los tres cultivos, estimada en 151 millones de toneladas. Sin embargo, no representa necesariamente mercadería vendida, sino contratos utilizados para fijar precios o cubrirse frente a eventuales bajas.

Para la próxima campaña, las operaciones alcanzaron las 18,7 millones de toneladas, 130% más que un año atrás. Al sumar los contratos forward, ya existen 24 millones de toneladas con algún precio, piso o techo definido, tres veces más que en igual momento de 2025.

Aunque la liquidación acumulada todavía muestra una caída interanual, la BCR proyecta que el último cuatrimestre permitirá reducir la diferencia y cerrar 2026 con un aporte superior al canalizado al mercado cambiario durante el año pasado.

La proyección cobra valor de cara a las elecciones presidenciales de 2027, ya que contribuirian a que el oficialismo cierre el año con el dólar estable y la inflación en baja.