Categorías
Economía Noticias

Presupuesto 2027: crecimiento bajo y descenso de la inflación

El Gobierno se prepara para presentar el Presupuesto 2027, un año que, espera, será más tranquilo de lo que tradicionalmente son los años electorales en Argentina. El próximo 15 de septiembre, el proyecto deberá ingresar al Congreso para convertirse en el segundo Presupuesto presentado por el Gobierno de Javier Milei, luego de que lo prorrogara por dos años consecutivos.

Como punto distintivo, el Gobierno busca que entre en vigencia un régimen como el “shutdown” de Estados Unidos, un apagón de la Administración Pública en caso de que se agoten las partidas presupuestarias. El objetivo es ofrecer un nuevo bloqueo para posibles emisiones, con un proyecto que deberá enviarse al Congreso.

El Gobierno además aseguró que se mantendrá en línea con la meta fiscal, para avanzar en la prohibición de que se aprueben presupuestos que no incluyan como meta el equilibrio fiscal, como mínimo.

El ministro de Economía, Luis Caputo, aseguró que 2027 “va a ser un año supertranquilo, nada que ver con lo que se dice”, aunque sostuvo que se prepara para “lo que piensa la gente. Me preparo para lo peor de las situaciones”. Es por eso que ya presentó el Programa Financiero que explica cómo cubrirá los vencimientos hasta fin de 2027.

En el adelanto del Presupuesto, enviado en junio de este año al Congreso, el Gobierno anticipó que espera que el crecimiento del PBI el año próximo se sustente en la mejora de la inversión que “redundará en mejores condiciones para el desarrollo de proyectos productivos, la recuperación del consumo privado y el sostenimiento de una contribución positiva del sector externo”.

El Régimen de Incentivo a las Grandes Inversiones (RIGI), le anticipa al Gobierno que en 2027 habrá inversiones por al menos u$s 6251 millones, en base a los planes de inversión presentados por los 23 proyectos aprobados.

Esta expectativa del crecimiento contempla la continuidad de la normalización y la consolidación de la estabilidad macroeconómica, la baja de la inflación y la recuperación de los principales agregados de la demanda.

Según la última revisión realizada por el FMI sobre el desempeño del programa argentino, la economía en 2027 tendrá un crecimiento del 4%, proyección que se mantuvo estable respecto de la revisión anterior.

Para Latin Focus, la economía argentina crecerá un 3% en 2027. Las proyecciones de CEPAL ubican a la Argentina como uno de los países de la región que más crecerá el año próximo, con un 3,4%, solo superado por Paraguay (4%) y Venezuela (6,5%). Para la consultora argentina MAP, el crecimiento el año próximo será más modesto, en torno a 2,5%.

En línea con las expectativas oficiales, el FMI también anticipó una recuperación de las exportaciones, pasando del 4,8% al 5,7%. Algo similar espera para las importaciones, en sintonía con la recuperación de la actividad, ya que las ubica en un 4,8%.

El FMI ajustó al alza las proyecciones globales de inflación luego de la irrupción que generó en el precio internacional de la energía el conflicto en el estrecho de Ormuz. Argentina no estuvo aislado de este ajuste y para el promedio anual estima una inflación del 15,7% para 2027. En el caso de Latin Focus, esperan una inflación para el año próximo de 21,7%. MAP espera que la inflación promedie el 2027 en 23%, levemente por encima de las proyecciones del Relevamiento de Expectativas del Mercado (REM) del Banco Central, que la ubica en 20,5% en diciembre del año próximo.

Respecto del superávit primario, el organismo confía en que se mantendrá la regla fiscal, incluso en un año electoral que suelen suponer en Argentina mayores presiones sobre el gasto. Para 2027, estima que el resultado primario se ubicará en un rango de 1,4% a 1,8% del PBI. Para MAP, el superávit primario será de 1,3% el año próximo.

El gasto primario se mantendría en línea con el de este año según el FMI, pero habría recortes en las transferencias al sector privado, principalmente explicado por la baja de subsidios que el Gobierno anticipó con el nuevo esquema.

Este Presupuesto será de especial relevancia, ya que es el primero con el compromiso de mantener el superávit fiscal que enfrentará un año electoral, por lo que será “una prueba de la capacidad de sostener el orden fiscal cuando aumentan las presiones para reducir impuestos, recomponer ingresos, ampliar transferencias o acelerar obra pública. Allí deberán convivir la meta de resultado primario con los supuestos sobre el desempeño de la macro el año venidero”, observaron desde FIEL.

Es que el debate llegará con una caída de la recaudación que suma en los primeros ocho meses del año una contracción del 3,8%, estimó el Instituto Argentino de Análisis Fiscal (IARAF). Si bien el Gobierno mantiene el ajuste del gasto en general, hay partidas que mantienen la presión al alza, como jubilaciones y pensiones o el gasto en asignación como la AUH. Es por esto que, desde FIEL, anticipan tensiones: “El ajuste inicial podía apoyarse en licuación, freno de transferencias e inversión y recortes sobre partidas administrables. A medida que la inflación baja y algunos gastos recuperan poder de compra, sostener el superávit exige definir prioridades más permanentes. El año electoral hará más visible esa tensión”.

Para el desempleo visualiza una tendencia decreciente, que ubicará la tasa en 6,9%, por debajo del 7,8% registrado por INDEC en el primer trimestre de 2026.

En el caso de la tasa badlar, desde Latin Focus esperan que comience el año en 21,19% para terminar 2027 en torno a 17,79%, mientras que para el tipo de cambio proyectan que hacia el final del año toque los $ 1968, ligeramente por debajo de los proyectado en el REM, que en la mediana ubica al tipo de cambio apenas por encima de los $ 2000 para fin del año próximo.