El reclamo del Gobierno por la soberanía de las Malvinas, anunciado por Javier Milei, reactivó el interés por la construcción de la Base Naval Integrada de Ushuaia, que comenzó a levantarse en la gestión de Alberto Fernández y no tuvo grandes avances en los últimos años. Un día después de la cadena nacional, el Ejecutivo oficializó una reasignación de fondos para acelerar la reconstrucción de la base, ubicada en un punto estratégico a 700 km de las islas.
Vía decreto, el Gobierno reasignó $218.000 millones para el área de Defensa, de los cuales más de 200.000 millones quedaron vinculados específicamente a la base de Ushuaia y a la Base Antártica Conjunta Petrel. El canciller Pablo Quirno y el ministro de Defensa, Carlos Presti, viajarán a la capital de Tierra del Fuego para anunciar formalmente el reinicio de las obras.
El proyecto de la base no es una idea nueva. Sus antecedentes se remontan a la década de 1990, cuando Tierra del Fuego impulsó distintas iniciativas para desarrollar un polo logístico y portuario vinculado a la actividad antártica, sin que ninguna prosperara. La obra actual se lanzó formalmente en marzo de 2022, con Jorge Taiana como ministro de Defensa, con financiamiento a través del FONDEF. Su ejecución quedó a cargo de Tandanor, el astillero estatal, sobre un predio ubicado dentro del Batallón de Infantería de Marina N°4.
El diseño contempla un muelle de 1050 metros lineales y 15.640 metros cuadrados, con profundidades de entre 6 y 16 metros según el sector; un edificio de servicios marítimos de 2540 metros cuadrados y, además, instalaciones de logística antártica de 10.100 metros cuadrados, que incluyen talleres, depósitos, cámaras frigoríficas, áreas administrativas y almacenamiento de combustibles. Una segunda fase prevé además 39.000 metros cuadrados para las instalaciones del comando, con oficinas, talleres y alojamientos. El proyecto está dividido en tres etapas, con plazos estimados de 36, 48 y 60 meses, respectivamente.
A cuatro años de iniciada, la obra muestra un avance físico del 9,13% y un avance financiero del 19,40%, según el último dato oficial. La inversión acumulada entre 2021 y 2025 ronda los $2474 millones. Entre los trabajos completados figuran movimientos de suelo para dos galpones modulares de 1250 metros cuadrados cada uno y, recién en mayo de 2025, las fundaciones y la platea de hormigón de uno de esos galpones. Tandanor había suspendido las tareas en diciembre de 2023 y 2024 transcurrió sin inversión presupuestaria para el proyecto.
El costo total de la obra fue estimado por el entonces ministro de Defensa, Luis Petri, en unos US$300 millones, aunque otras proyecciones lo ubican entre 400 y 500 millones. En 2025, el Gobierno destinó cerca de 163 millones de dólares de un crédito específico para la construcción del muelle, infraestructura asociada y compra de maquinaria y equipos. El Presupuesto 2026, en cambio, no incluyó una partida propia para la base, lo que motivó pedidos de informes en el Congreso.
El propio Milei explicó que el financiamiento llegará por reasignación de partidas ya existentes del Ministerio de Defensa, no por una nueva asignación. Algo de eso ocurrió con el decreto de la semana pasada. Ahora sí, el Gobierno busca, vía el ministro de Economía, Luis Caputo, que haya partidas específicas en el Presupuesto 2027, que ingresará al Congreso el próximo 15 de septiembre.
La directora del proyecto es la ingeniera Alejandra Portatadino, quien está al frente de las obras de la Base Naval Integrada de Ushuaia. El Ministerio de Defensa insistió en que se trata de una base naval argentina y no de una base combinada, y que no implica presencia permanente de tropas extranjeras, pese a las conversaciones de cooperación regional que rodean al proyecto. Este martes, el vocero presidencial, Adrián Ravier, aseguró que Estados Unidos no está detrás del financiamiento de la base.
En abril de 2024, Milei mantuvo un encuentro en la base con la entonces jefa del Comando Sur de Estados Unidos, la generala Laura Richardson, junto al embajador estadounidense Marc Stanley y el ministro Petri; el gobernador de Tierra del Fuego, Gustavo Melella, no participó del encuentro. “Queremos reforzar nuestra alianza estratégica con Estados Unidos”, dijo esa vez Milei desde Ushuaia. Con el nuevo refuerzo presupuestario, el Gobierno busca mostrar avances concretos en una obra que, pese a los sucesivos anuncios, lleva casi cuatro años sin salir de una etapa preliminar.
