La inflación de agosto fue de 1,7%, según el informe publicado este jueves por el INDEC. El dato mostró una desaceleración respecto del 2,1% en julio, mes en el que el índice había interrumpido una secuencia de tres meses consecutivos a la baja.
De esta manera, los precios acumularon un aumento de 21,3% en los primeros ocho meses del año y la medición interanual se ubicó en 33,5% desde el 33,8% de julio, arrojando la primera baja desde abril.
El ministro de Economía, Luis Caputo, festejó en redes sociales que la variación fuera la más baja desde junio del año pasado, cuando alcanzó el 1,6%.
«La inflación de agosto fue la más baja en 14 meses», señaló Caputo, y remarcó que fue el ritmo más bajo para un mes de agosto desde 2017.
Respecto a julio, el IPC de agosto mostró una caída de 0,4 puntos porcentuales. El dato igualó al índice de inflación de agosto en la Ciudad de Buenos Aires, que retrocedió al 1,7%, por la baja de los precios textiles, calzado y restaurantes y hoteles.
Por categorías, la inflación núcleo —que excluye los precios regulados y los estacionales— fue del 1,8%, una décima por encima del nivel general. Los precios regulados aumentaron 2,2% y los estacionales registraron una baja del 0,9%.
Dentro de los precios regulados, los principales aumentos estuvieron vinculados con electricidad, gas, transporte público y gastos de prepagas. Entre los estacionales, en cambio, bajaron los precios de turismo y de las prendas de vestir, aunque fueron compensados parcialmente por aumentos en frutas y verduras.
Por divisiones, la mayor variación mensual correspondió a Vivienda, agua, electricidad, gas y otros combustibles, con un aumento del 2,8%, reflejando el impacto de la suba de las tarifas. Le siguió Educación, con 2,5%.
También se ubicaron por encima del nivel general Salud, con 2,4%; Bienes y servicios varios, 2,4%; Comunicación, 2,3%; Bebidas alcohólicas y tabaco, 2,1%; Restaurantes y hoteles, 1,8%.
Alimentos y bebidas no alcohólicas estuvieron en línea con el nivel general (1,7%), mientras que quedaron por debajo Transporte (1,5%), Equipamiento y mantenimiento del hogar (1,4%), mientras que Recreación y cultura no registró variación.
En la otra punta, Prendas de vestir y calzado registraron una deflación del 0,6%.
Por rubro, dentro de Alimentos y bebidas no alcohólicas, el comportamiento fue heterogéneo. En el Gran Buenos Aires, el pan francés aumentó 3,8%, la harina 3,8%, los fideos secos 4,5% y las galletitas dulces 4,3%.
En cambio, las carnes estuvieron por debajo del nivel general: el asado aumentó 0,2%, la carne picada 0,6%, el cuadril 0,5% y la nalga 1,5%, mientras la paleta bajó 0,4% y el pollo entero 0,5%.
Entre los lácteos, el queso cremoso aumentó 2,3%, el pategrás 2,6% y el queso sardo 1,6%, mientras que el yogur firme bajó 1,4%. El aceite de girasol subió 2,2%, la leche fresca 0,5% y la manteca 1%.
En frutas y verduras aparecieron las mayores variaciones: banana aumentó 30,4%, la batata 9,6%, la papa 22% y la cebolla 42,7%. En cambio, la lechuga bajó 18,8%, el tomate redondo 17,5%, el limón 2,3% y la naranja 0,9%.
El comportamiento regional también fue dispar. El GBA y la región Pampeana registraron una inflación del 1,6%, por debajo del promedio nacional. Cuyo tuvo una variación de 1,7%, mientras que Noreste, Noroeste y Patagonia registraron aumentos del 1,8%.
En términos interanuales, el Noreste tuvo la inflación más alta, con 37%, seguido por Cuyo, con 34%, GBA, con 33,7%, Noroeste, con 34%, Pampeana, con 33,1%, y Patagonia, con 31,6%.
Los economistas prevén una desaceleración en el segundo semestre, aunque ven prácticamente imposible que se cumpla la meta de inflación que perseguía el Gobierno de inflación 0 en agosto de este año, como prometió Javier Milei.
“Esperamos que en el segundo semestre el índice se ubique levemente por debajo de 2% mensual, entre 1,6% y 2%. Creemos que no va a bajar mucho más, por la presión de la oferta de dólares, que suele ser más escasa en los segundos semestres. Esta vez será diferente por las exportaciones energéticas, aunque la liquidación de la cosecha gruesa se realizó en la primera mitad de año. No me extrañaría que el dólar se mantenga menos estable que en los meses anteriores y que al Gobierno le cueste más comprar”, anticipó Fausto Spotorno, director de Orlando Ferreres & Asociados.
