El economista jefe de la Fundación de Investigaciones Económicas Latinoamericanas (FIEL), Daniel Artana, analizó el Presupuesto 2027 presentado por el Gobierno y consideró que el proyecto es “más razonable” que el del año anterior. Sin embargo, advirtió que algunas de sus principales proyecciones todavía son optimistas.
El especialista se refirió especialmente a las estimaciones de crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) y de inflación. El presupuesto vigente proyectaba una expansión económica del 5% y una inflación anual del 10%, pero Artana sostuvo que las nuevas previsiones oficiales, 4% de crecimiento y una inflación del 18%, continúan siendo “un poco optimistas”. En ese sentido, consideró que el crecimiento podría estar más cerca del 3% y, con respecto a la inflación, el REM señala que rondará el 20%, mientras que las proyecciones de FIEL la ubican un poco más arriba.
“Respecto a esas dos variables, siguen siendo un poco optimistas”, señaló Artana en declaraciones a Splendid AM 990, al evaluar las estimaciones incluidas por el Poder Ejecutivo para el próximo año. Aunque valoró que el Presupuesto 2027 presenta supuestos más razonables que el actual, marcó que todavía existen riesgos sobre el desempeño de la actividad económica.
No, creo que los incentivos fiscales no serán suficientes. El propio Gobierno reconoce que el 57,5% de los kilómetros relevados por Vialidad está en estado malo o regular, sobre una red de 40.000 km.
El economista destacó que una de las principales señales positivas del proyecto es la intención de sostener el superávit fiscal primario, una política que el Gobierno mantiene como eje central desde el inicio de su gestión. Según Artana, se trata de “la marca registrada de esta administración”.
En ese sentido, el especialista destacó que la administración de Javier Milei continúe apostando por el control del gasto público y no contemple un programa de expansión fiscal similar a los aplicados durante otros períodos. “No comulga con un ‘Plan Platita’”, afirmó, y consideró que esa postura es positiva para evitar nuevas presiones sobre los precios.
Artana cuestionó especialmente los planes que impulsan el consumo en el corto plazo mediante un aumento del gasto o de la emisión monetaria. “El último terminó en una inflación del 12% mensual, lo que se traducía en pan para hoy y un montón de hambre para mañana”, sostuvo, en referencia a las consecuencias que, según su análisis, generó ese tipo de estrategia.
El economista jefe de FIEL también se refirió a la inversión en infraestructura contemplada en el proyecto oficial. En particular, señaló que el Gobierno podría haber intentado avanzar en una negociación con los gobernadores para establecer un plan de infraestructura de mayor alcance.
“Podría haber intentado negociar” con las provincias, afirmó Artana, aunque reconoció que, por el calendario político y legislativo, ya no quedaría demasiado tiempo para alcanzar un acuerdo. “El argumento de que toda la inversión pública la vamos a financiar con inversión privada no se da”, reflexionó. La discusión sobre las obras públicas será uno de los puntos que podrían generar mayores tensiones durante el tratamiento parlamentario.
El Presupuesto 2027 contempla 435 obras públicas, distribuidas entre rutas, trenes, represas, hospitales y edificios pertenecientes a distintas subjurisdicciones nacionales. Para financiar esas iniciativas, el Gobierno prevé destinar $ 1,3 billones.
Ese monto representa aproximadamente el 0,7% del total del presupuesto, estimado en $ 202,1 billones. La cifra refleja el lugar que ocupa la obra pública dentro de un esquema general que prioriza el equilibrio de las cuentas, la reducción del gasto y la continuidad del superávit fiscal.
