Cristian “Pity” Álvarez Congiú (54) protagonizó un nuevo escándalo. Esta vez fue en el Hospital Tornú, donde se encuentra internado desde el viernes pasado. Mientras lo trasladaban para conectarse a la undécima audiencia del juicio por el crimen de Cristian Maximiliano “Gringo” Díaz (36), el músico sufrió una crisis psiquiátrica y terminó escapándose. Lo tuvo que ir a buscar un patrullero.
El músico nunca pudo conectarse al Zoom. Cuando sus abogados llegaron para reunirse con él y asistirlo durante la audiencia, se encontraron con una situación descontrolada. Álvarez estaba a los gritos, «sacado» y descalzo. Otros pacientes del hospital empezaron a sacarle fotos y videos y la situación se desmadró. La Policía tuvo que intervenir para que borren los registros de los celulares.
En un momento, «Pity» logró escaparse y salió a la entrada del lugar. Quiso romper los vidrios de un auto para abrirlo y escaparse. Lograron frenarlo y amagó con volver a entrar al hospital.
Pero inesperadamente, otra vez encaró para la salida. Los tres vigiladores privados y una oficial de la Policía de la Ciudad no pudieron retenerlo. Como la Policía ya estaba alertada de la situación, un patrullero que estaba cerca fue a buscarlo y logró alcanzarlo en la esquina.
Más temprano, en la sala de audiencias, se hablaba de la grave denuncia por amenazas que radicó Fernando Burlando el viernes pasado. También se debatió un pedido de suspensión del juicio por parte de los abogados de Álvarez, Sebastián Queijeiro y Javier Baños, mientras el músico siga internado.
El Tribunal resolvió que la audiencia pasara a un cuarto intermedio hasta que Queijeiro llegara al Hospital Tornú para poder presenciar el desarrollo de la jornada de juicio junto a «Pity». Eso nunca ocurrió y la audiencia debió suspenderse.
