Tras convocar a 13 gobernadores al Argentina Week en París, el Gobierno tuvo un nuevo gesto este martes con dos mandatarios aliados, en fechas claves para el oficialismo en el Congreso.
La secretaria General de la Presidencia, Karina Milei; el jefe de Gabinete, Diego Santilli; el vicejefe de Gabinete, Ignacio Devitt; y el secretario de Comunicación y Medios, Fabián Fernández, participaron de la inauguración de la Planta II del Proyecto Sal de Oro, en el Salar del Hombre Muerto, junto a los gobernadores de Salta, Gustavo Sáenz, y de Catamarca, Raúl Jalil.
Durante la actividad se firmó un Memorándum de Entendimiento para avanzar en el desarrollo de las etapas III y IV de la iniciativa, que permitirá alcanzar una producción anual de 100.000 toneladas de productos de litio.
POSCO Argentina está presente en el país desde 2018 y desarrolla el Proyecto Sal de Oro en las provincias de Salta y Catamarca. Actualmente, opera una Planta de Hidróxido de Litio con una capacidad de producción de 25.000 toneladas anuales, a la que se suma la nueva Planta de Carbonato de Litio, con una capacidad de 23.000 toneladas anuales.
El proyecto ha contribuido a la generación de más de 5.000 puestos de trabajo, incluidos más de 600 empleos directos en POSCO Argentina. Además, la compañía trabaja junto a más de 270 proveedores locales y desarrolla iniciativas destinadas a las comunidades locales y originarias, entre ellas programas de capacitación en oficios, becas, asistencia médica, visitas educativas y acciones de desarrollo comunitario.
La inauguración de la nueva Planta de Carbonato de Litio constituye una nueva etapa en el plan de crecimiento e inversión de POSCO Argentina, orientado a ampliar su capacidad productiva y continuar con el desarrollo del proyecto en la región.
Milei busca profundizar el entendimiento con los gobernadores dialoguistas mientras intenta destrabar la reforma electoral en el Congreso, en un escenario donde la Casa Rosada evalúa resignar una expansión de La Libertad Avanza en algunos distritos a cambio de acuerdos que le permitan sostener alianzas provinciales y garantizar respaldo en ambas cámaras.
La estrategia quedó expuesta durante el encuentro que Milei mantuvo en París con integrantes de su gabinete y los 13 mandatarios provinciales que viajaron para participar del evento de inversiones. Según señalaron gobernadores consultados por MDZ, el jefe de Gabinete, Diego Santilli, prometió “avanzar ahora con las alianzas y evitar confrontar” en las elecciones provinciales, muchas de las cuales se desdoblarán de los comicios nacionales.
A partir de esas conversaciones aparecen al menos dos escenarios. En los distritos donde existe mayor sintonía, La Libertad Avanza analiza continuar en alianzas o incluso fusiones con los oficialismos provinciales, tomando como referencia el esquema implementado en Chaco por Leandro Zdero. En otros casos, la alternativa que gana terreno es «un pacto de no agresión», basado en que el Gobierno nacional no compita directamente contra los gobernadores que busquen su reelección.
Ese entendimiento supondría que los mandatarios provinciales puedan garantizar su continuidad sin enfrentar una ofensiva libertaria de peso, mientras que La Libertad Avanza podría presentar candidatos con escaso nivel de conocimiento y sin un aparato estatal nacional que los promueva con fuerza. Como contrapartida, los gobernadores que adhieran al acuerdo acompañarían la reelección de Milei.
La posibilidad de avanzar por ese camino todavía depende de la definición de Karina Milei. Muchos de los gobernadores que participaron de las conversaciones continúan esperando “el ok definitivo” de “El Jefe”, quien viene mostrando señales de estar dispuesta a ceder en el objetivo de extender el armado violeta a todo el país y priorizar, en cambio, la continuidad de su hermano y algunas victorias puntuales en determinados distritos.
Esa negociación también repercute sobre la reforma electoral que impulsa el Poder Ejecutivo y que contempla la suspensión de las elecciones PASO. El debate permanece prácticamente adormecido en el Senado, aunque podría retomarse durante octubre, con la posibilidad de que haya un dictamen y una eventual sesión hacia finales de ese mes. Por ahora, se trata de escenarios en evaluación mientras la Casa Rosada intenta profundizar la sintonía fina con las provincias dialoguistas.
En paralelo, el Congreso mantiene abiertas otras negociaciones que el Gobierno considera centrales. Una de ellas es el Presupuesto 2027, mientras que también continúa la discusión alrededor del DNU 70/2023, que establece, entre otros puntos, la desregulación de la ley de tierras después del fallo de la Corte Suprema.
