El Fondo Monetario Internacional también recortó hacia la baja su estimación de crecimiento económico para la Argentina este año, tal como lo había hecho el mercado en las últimas semanas después de datos de actividad económica adversos.
Se trata del informe semestral de Perspectivas Económicas Mundiales (World Economic Outlook, en inglés) que el FMI presentó en Bangkok, Tailandia, donde se desarrolla esta semana la cumbre de ministros de economía y banqueros centrales.
En esa ciudad, Luis Caputo y su comitiva se reunirá con Kristalina Georgieva. El Gobierno busca cerrar la negociación técnica por la tercera revisión de metas del programa actual para destrabar un desembolso de US$ 860 millones.
El informe global en el que el organismo proyecta cuánto crecerán las principales economías recalculó la cifra de suba del PBI argentino para el 2026. Pasó de 3,5%, dato que todavía sostenía hasta julio pasado, a 2,1%, algo más en línea con los números revisados por las principales consultoras y fondos de inversión, locales y extranjeros.
La diferencia entre ambas cifras parece estar explicada en las últimas cifras de actividad económica del inicio del tercer trimestre, que fueron más desfavorables a lo que se esperaba en una primera instancia.
El Estimador Mensual de la Actividad Económica (EMAE) de julio marcó una muy pronunciada caída mensual (-2,9%) y hace estimar a los economistas que solo con ese número tercer trimestre será de caída general de la economía, y que así la Argentina enhebraría dos trimestre seguidos en retroceso por lo que ingresaría en recesión.
Para agosto, por lo pronto, se espera una recuperación parcial en términos mensuales. Para Analytica, la actividad habría repuntado un 0,7%, pero aún mostraría una caída de 1,2% en comparación con el mismo mes del año anterior.
Por su lado, Equilibra estimó una mejora de 1,5% en relación a julio pero aún con un retroceso interanual de 0,5%. El más optimista fue Orlando J. Ferreres, que pronosticó una recuperación mensual de 1,7% en agosto.
El consenso del mercado es que la economía argentina crecería este año 1,5%, según reveló el REM que elabora el Banco Central. Hace un mes esperaban una expansión del 2,1%. El Gobierno todavía sostiene un 3% como cifra de referencia, tal como dejó plasmado en el Presupuesto 2027.
A diferencia de otros informes del FMI, la Argentina no sería así este año la economía de la región que más crecería. La proyección para este año ubica a la Argentina por debajo del promedio de América Latina y el Caribe, que crecería 2,3%, y en línea con el promedio de América del Sur, estimado en 2,1%.
Entre las principales economías de la región, Brasil y Colombia registrarían un crecimiento del 2,2%, Perú avanzaría 3%, Ecuador 2,7% y Paraguay 4,5%. En cambio, la Argentina crecería más que México (1,5%), Uruguay (1,3%) y Chile (0,6%).
En materia de inflación, el FMI espera que continúe el proceso de desaceleración de los precios, aunque con registros todavía elevados en la comparación regional. Después de una inflación promedio del 41,9% en 2025, el organismo proyecta una tasa del 32,5% anual promedio para este año y del 21,2% para 2027.
Se trata de una medición de inflación promedio y no la anual acumulada de 2026, que terminaría siendo algo menor. En esa métrica la Argentina todavía está mucho más atrasada que el resto de Latinoamérica. El promedio de suba de precios para este año sería de 8,4% anual.
Como diagnóstico general, el FMI proyecta que la economía mundial crecerá 3,1% en 2026, por debajo del 3,5% de 2025, y que recuperará algo de dinamismo en 2027, con una expansión del 3,4%. Al mismo tiempo, advierte sobre un repunte de la inflación global, que pasaría del 4,1% en 2025 al 4,7% este año, principalmente por el encarecimiento de la energía y los alimentos asociado a la guerra en Medio Oriente.
Entre sus principales preocupaciones figuran la persistencia de las presiones inflacionarias, los elevados niveles de deuda pública y los riesgos de una corrección en los mercados financieros. Para afrontar esa coyuntura el FMI pidió una medida muy concreta a los países: «Es urgente volver a centrarse en la reconstrucción del margen fiscal«. Dicho de otra forma: que bajen su déficit para evitar problemas con el pago de su deuda.
