Ayer el Rectorado de la Universidad Nacional de Tucumán (UNT) fue el punto de encuentro de los que salieron a defender el financiamiento de la educación universitaria gratuita.

Se realizó la quinta marcha federal en defensa de la educación pública. Todo comenzó a tener movimiento cuando llegaron los estudiantes a quienes sumaron docentes, trabajadores no docentes, autoridades universitarias y representantes gremiales.
Allí estaba la expresión de los universitarios representados por todos los estamentos que conviven en la casa de altos estudios ideada por Juan B. Terán.
Frente al edificio de Ayacucho 491, un grupo de estudiantes leyó un documento con los principales reclamos por los que marchaban. Todo estuvo matizado por la creatividad de los estudiantes de la Facultad de Artes que utilizan las imágenes creadas como elementos simbólicos que sintetizan cual es el malestar que expresan y los reclamos que militan.
Mientras esto ocurría en Tucumán, en Buenos Aires, la oposición no consiguió quórum para una sesión especial en Diputados que incluía la derogación del DNU 70/2023.

El telón de fondo de todas estas protestas fue la decisión de la Justicia federal que ordenó el cumplimiento de la ley de financiamiento universitario y dispuesto una multa diaria de $100.000 al jefe de Gabinete, Diego Santilli, por desobedecer una medida cautelar.
En el presupuesto 2027 el Gobierno de Milei dispuso $7,3 billones para las universidades, frente a los alrededor de $11 billones que estima necesarios el Consejo Interuniversitario Nacional (CIN).
ADIUNT se sumó a la protesta con un paro docente. En lo que va del año ya sumaron 45 días de huelga.
Los estudiantes se expresaron a favor del financiamiento universitario porque permite a los estudiantes el ascenso social incorporándose a la educación de ese nivel. La vida abre otros caminos para los que logran cursar una carrera y finalizarla.
Los docentes hicieron mención al deterioro edilicio por la falta de un adecuado financiamiento a las universidades. A su turno los no docentes coincidieron que el sueldo no les alcanza. Que no reciben aumento y se les hace difícil llegar a fin de mes.
Algunos estudiante reclamaron un más explícito apoyo del gobernador Osvaldo Jaldo.
La quinta marcha sirvió para poner de relieve que el financiamiento a las universidades permite que las casas de altos estudios estén en condiciones financieras para brindar buenas instalaciones, sueldos adecuados y promover la investigación científica que tantos beneficios genera a la sociedad.
