Categorías
Noticias Política

 Casa Rosada no va a apurar un acuerdo electoral con los gobernadores, el PRO y la UCR

La Casa Rosada rechaza adelantar el acuerdo político y electoral que reclama Patricia Bullrich con los gobernadores y las fuerzas aliadas para fortalecer la gestión y avanzar con las reformas pendientes. En Balcarce 50 consideran que todavía no es conveniente cerrar compromisos con el PRO, la UCR y los mandatarios provinciales, pero confían en que la jefa del bloque de La Libertad Avanza en el Senado terminará incorporándose al armado presidencial de 2027.

“No vamos a vender barato. No hay apuro”, aseguran en Nación. En el Ejecutivo sostienen que atraviesan un momento de debilidad política y que acelerar las conversaciones implicaría aceptar condiciones que más adelante podrían resultar menos exigentes. La estrategia consiste en preservar el margen de negociación del oficia

ismo y postergar los acuerdos electorales definitivos hasta que exista un escenario más claro para la reelección.

La posición contrasta con el planteo que Bullrich hizo públicamente este martes, cuando pidió alcanzar rápidamente un entendimiento con los gobernadores aliados y sectores del peronismo no kirchnerista. “Hay que acelerar lo máximo posible un acuerdo político, que va a ayudar a bajar tensiones y garantizar la gobernabilidad”, sostuvo la senadora. También advirtió que “la unanimidad en un Gobierno te aísla” y reclamó que se respeten las distintas identidades que integran el espacio oficialista.

En sectores de la Casa Rosada mantienen una evaluación diferente sobre los tiempos de la negociación. Consideran que todavía falta demasiado para las elecciones presidenciales y que cerrar compromisos ahora reduciría las posibilidades de competir por gobernaciones y otros cargos provinciales. “No hay que apurarse con los gobernadores porque nos pueden imponer condiciones”, expresan en la conducción libertaria.

La discusión alcanza directamente a la suspensión de las PASO nacionales de 2027. Cerca de Bullrich sostienen que el Gobierno necesita construir un acuerdo electoral amplio antes de llevar el proyecto al recinto del Senado. La posición es que los legisladores aliados no acompañarán una modificación de las reglas electorales únicamente sobre la base de compromisos verbales que luego puedan desconocerse durante el armado de las listas.

“Necesitamos un acuerdo para avanzar con las reformas que faltan y el Presupuesto”, aseguran en el entorno de la senadora. En ese espacio advierten que postergar las definiciones puede complicar la obtención de los votos necesarios para suspender las primarias. El proyecto requiere el respaldo de 37 senadores y La Libertad Avanza cuenta actualmente con 21, por lo que debe construir una mayoría con radicales, representantes del PRO, legisladores provinciales y sectores del peronismo disidente.

La negociación está atravesada, además, por las diferencias sobre qué concesiones debe hacer el oficialismo para sostener su programa legislativo. Bullrich considera que alcanzar una mayoría estable permitiría reducir la incertidumbre política y económica durante el último año de mandato. En otros sectores del Ejecutivo creen que vincular anticipadamente las reformas con las alianzas electorales terminaría fortaleciendo la capacidad de negociación de los gobernadores y los partidos aliados.

La Casa Rosada busca separar los acuerdos parlamentarios de las definiciones electorales de 2027. La estrategia consiste en negociar cada proyecto con los bloques dialoguistas sin comprometer de antemano candidaturas nacionales o provinciales. Ese criterio también está relacionado con la decisión de competir con postulantes propios en distintos distritos, aun cuando exista un entendimiento con sus gobernadores para respaldar la reelección de Milei.

El otro frente inmediato es el tratamiento del Presupuesto 2027. A diferencia de la reforma política, en el Ejecutivo transmiten mayor confianza sobre la posibilidad de alcanzar los respaldos necesarios. “Los votos para el Presupuesto van a estar. Vamos a cerrar con obras y fondos”, aseguran en Nación. La estrategia contempla negociar partidas y compromisos de gestión con las provincias para conseguir una mayoría en ambas cámaras.

El oficialismo no descarta extender las sesiones ordinarias durante diciembre para completar el tratamiento de la ley de gastos. La Casa Rosada ya había comenzado a evaluar esa alternativa por las demoras en el calendario parlamentario y ahora sostiene que el Presupuesto podrá aprobarse incluso si resulta necesario utilizar esa prórroga. La Constitución habilita al Presidente a extender el período ordinario, que finaliza el 30 de noviembre, mediante una decisión del Poder Ejecutivo.

La diferencia central entre los sectores del Gobierno sigue siendo cuándo transformar los respaldos legislativos en acuerdos electorales. Bullrich pretende adelantar esa instancia para generar confianza y asegurar los votos para las reformas, mientras que la conducción libertaria apuesta a negociar primero el Presupuesto y preservar sus posiciones provinciales hasta más cerca de 2027. En Balcarce 50 confían en que ambas estrategias terminarán confluyendo en un entendimiento con la senadora y mantienen su nombre como la alternativa más fuerte para acompañar a Milei en la fórmula presidencial.