El secretario de Finanzas, Federico Furiase, aseguró que la suba del riesgo país argentino está “100% relacionada con la crisis internacional” y descartó que el año próximo se produzcan episodios de volatilidad cambiaria y de tasas de interés. Durante su exposición en la tercera Cumbre Aseguradora Argentina, el funcionario defendió el programa económico del Gobierno, destacó la acumulación de reservas y sostuvo que el país fue “castigado de más” por los mercados.
“Hoy hay un ruido en el mercado de que va a haber volatilidad el año que viene. Olvídense de la volatilidad cambiaria y de tasas de interés del año que viene. El momento para invertir es ahora”, afirmó Furiase, quien buscó transmitir previsibilidad de cara a 2027.
El funcionario atribuyó el deterioro de los indicadores financieros locales al contexto internacional, al que definió como “hiperadverso”. Según explicó, la combinación de problemas de sostenibilidad de la deuda en las economías desarrolladas, tasas de interés elevadas y el aumento de los precios de los commodities genera presión sobre los mercados emergentes.
“Las tasas de EE.UU. son las más altas desde el año 2007 y las de Japón, las más altas desde 1980. Hay tasas de interés que se pusieron de punta y precios de commodities, energía y alimentos que meten presión inflacionaria”, señaló.
Sin embargo, consideró que la reacción de los bonos argentinos no se corresponde con el desempeño de otras variables de la economía. “El riesgo país no se condice con la estabilidad cambiaria y en las tasas de interés”, sostuvo, y remarcó que el peso argentino tuvo una de las mejores performances en medio de las turbulencias internacionales.
Para el secretario de Finanzas, la principal diferencia respecto de otros períodos electorales está en el equilibrio fiscal, el balance del Banco Central y la menor cantidad de pesos disponibles para presionar sobre el dólar.
“El año que viene va a ser el cuarto año con superávit primario y financiero. Este es el corazón de la estabilidad macroeconómica”, afirmó. También destacó que el ajuste fiscal se llevó adelante en un contexto de crecimiento y, según su evaluación, con medidas para cuidar a los sectores más vulnerables. En paralelo, señaló que el Gobierno redujo más de tres puntos porcentuales de impuestos.
Furiase también hizo hincapié en el saneamiento del balance del Banco Central (BCRA), al que consideró una condición necesaria para sostener la estabilidad monetaria y continuar con la baja de la inflación. “Las reservas netas pasaron de US$12.000 millones negativas a US$12.000 millones positivas”, indicó. A su entender, esa mejora explica parte de la fortaleza que mostró el peso pese al escenario externo adverso.
En ese marco, el funcionario sostuvo que la cantidad de pesos que podría volcarse al mercado cambiario durante el año electoral es reducida en términos históricos. “Hay poca munición para correr contra el dólar en el año electoral”, afirmó.
Además, remarcó que el Tesoro dispone de reservas en pesos para afrontar vencimientos y evitar que las necesidades de financiamiento generen presiones sobre las tasas de interés. Según detalló, cuenta con $9 billones en el BCRA y más de $10 billones en el resto del sistema financiero. “Eso es una munición muy importante que va a permitir comprarle los dólares al BCRA y pagar vencimientos de deuda o cancelar deuda en pesos y no convalidar volatilidad de tasas”, explicó.
Otro de los argumentos que presentó Furiase para descartar tensiones financieras fue que el programa de financiamiento en dólares para 2026 y 2027 está cerrado y no depende del regreso a los mercados internacionales.
En ese sentido, explicó que el Gobierno se reserva la posibilidad de colocar unos US$5000 millones en el mercado local para refinanciar vencimientos de capital de los Bonares previstos para el año próximo. También mencionó la posibilidad de utilizar un tramo del swap con China para refinanciar los compromisos de 2027.
Furiase enumeró, además, distintas herramientas con las que cuenta el Gobierno para afrontar eventuales tensiones: los acuerdos de intercambio de monedas con China y Estados Unidos, las operaciones en los mercados de futuros, las compras de divisas del BCRA y el superávit comercial.
En ese repaso, mencionó una “munición” superior a los US$125.000 millones al sumar distintas fuentes de respaldo financiero y cambiario. El cálculo, según explicó, incluye los recursos disponibles para el programa financiero, los instrumentos de cobertura y la capacidad de generación de dólares de la economía.
Durante su exposición, el secretario de Finanzas también rechazó las críticas de economistas que advierten sobre un atraso cambiario y plantean la necesidad de una devaluación. “No hay ningún indicador objetivo que hable de atraso cambiario. Superávit comercial récord, exportaciones récord y un Banco Central comprando dólares”, sostuvo.
En esa línea, afirmó que el BCRA ya compró US$15.000 millones y consideró que la evolución de las cuentas externas respalda la estrategia cambiaria del Gobierno. “Si lo dejáramos flotar libremente, el dólar va a la baja. Ese es un seguro que estamos comprando para el año que viene”, agregó.
Furiase también vinculó la mejora de las perspectivas comerciales con el escenario internacional y las exportaciones de energía y minería. Según las proyecciones que presentó, la balanza comercial de esos dos sectores registraría un superávit de US$24.000 millones este año y podría alcanzar los US$51.000 millones en 2030, incluso bajo supuestos que definió como conservadores.
Pese a su diagnóstico favorable sobre las variables macroeconómicas, Furiase reconoció que el mercado todavía incorpora incertidumbre política en los precios de los bonos argentinos, especialmente para los años posteriores a las próximas elecciones presidenciales.
Según explicó, los títulos de deuda con vencimiento en 2027 ya reflejan un riesgo país de entre 200 y 250 puntos básicos, mientras que las primas de riesgo aumentan a partir de 2028 por las dudas sobre la continuidad del programa económico.
Para el funcionario, esa percepción terminará modificándose a medida que el mercado incorpore sus expectativas electorales. “Para nosotros, más temprano que tarde, el mercado va a descontar que Javier (Milei) va a ganar caminando el año que viene”, afirmó.
También defendió el desempeño del oficialismo y sostuvo que los resultados económicos y el respaldo político permitirán consolidar el programa. “Tenemos un espacio político que se fortaleció con las elecciones de medio término del año pasado. Tenemos un apoyo muy fuerte de los gobernadores”, señaló.
