El municipio pampeano de Santa Isabel, a 300 kilómetros de Santa Rosa, fue objeto de una millonaria estafa virtual que vació las arcas del municipio e impidió que pudieran pagarse los salarios, según admitió la propia intendenta, María Elizabet Cabral.
El hecho fue descubierto el lunes último, cuando el personal de Tesorería municipal ingresó al sistema de banca electrónica Pampa Digital, del Banco de La Pampa, y descubrió que se habían hecho dos transferencias bancarias no autorizadas desde una cuenta destinada específicamente al pago de salarios de los empleados municipales.
La intendenta Cabral y la tesorera se dirigieron entonces a la sucursal local del Banco de La Pampa, donde constataron que efectivamente se habían hecho dos transferencias hacia cuentas de terceros, por lo que se procedió al bloqueo de esas cuentas y se presentó la denuncia correspondiente, consignó el diario local La Arena.
Ante la imposibilidad de hacer frente al pago del personal municipal, el gobierno provincial salió al auxilio del municipio, por lo que los empleados no percibirán el cobro de sus haberes el viernes 30 de octubre, como estaba previsto, sino la semana próxima.
Al momento de ingresar al sistema, la responsable de Tesorería visualizó un mensaje que indicaba que este permanecía en proceso de actualización. Según la denuncia, la plataforma solicitó luego el token de seguridad, pero después de ingresarlo la sesión se cerró abruptamente. Al intentar acceder de nuevo, la encargada descubrió el faltante de fondos y las respectivas transferencias.
La intendenta Cabral, del peronismo, mantuvo una reunión con el personal municipal para explicar la situación y notificar la nueva fecha del cobro de haberes. Cabral dijo también que espera una respuesta del Banco de La Pampa sobre las operaciones realizadas y las circunstancias del hecho.
En el municipio también se espera la visita de personal especializado del área de Ciberdelitos de la Policía. La denuncia fue radicada ante la Comisaría de Santa Isabel, dependiente de la Unidad Regional IV de la Policía de La Pampa.
El exintendente de Santa Isabel Guillermo Farana había sido destituido en junio de este año justamente por no haber podido garantizar el pago de salarios. Tras la concreción de ese proceso, Cabral –que ya ocupaba interinamente el cargo por la suspensión del jefe comunal–, quedó a cargo formalmente del municipio.
Farana resultó destituido por el Concejo Deliberante acusado por presunto abuso de autoridad, incumplimiento de los deberes de funcionario público e irregularidades administrativas y financieras. En un contexto de crisis política, la imposibilidad de pagar los sueldos, que el gobierno local atribuyó al ajuste libertario, precipitó el proceso en contra del entonces jefe comunal.
Santa Isabel está en la zona oeste de la provincia, a unos 300 kilómetros de Santa Rosa, y tiene menos de 3.000 habitantes.
