Silenciosamente, en enero de este año, se produjo un movimiento del que nadie se percató, excepto quienes forman parte de las fuerzas federales de seguridad: la DEA, la agencia antinarcóticos de Estados Unidos, corrió cualquier estorbo y quedó a cargo del control de una estructura clave para monitorear qué pasa en la Hidrovía del Río Paraná. La […]
